Pello Otxandiano predijo ayer que la Cámara vasca resultante de las urnas el 21-A será “abrumadoramente soberanista” y abogó por “implementar el mandato democrático de la sociedad vasca”. El candidato de EH Bildu a lehendakari lamentó la “falta de propósito” que se ha visto esta semana en el debate sobre la ley de vivienda y defendió que cuando en 2015 se aprobó la normativa vasca se fijaron “las bases para una política de vivienda pública proactiva”. “Una política que consiste básicamente en movilizar vivienda vacía, aumentar decididamente la oferta pública de alquiler, topar los precios de los alquileres declarando zonas tensionadas, limitar los pisos turísticos y poner freno a la especulación”, destacó.

“Se puede hacer, sí. Se debe hacer. sí. Tenemos capacidades políticas e instrumentos jurídicos para hacerlo, sí. Necesitamos plena soberanía para hacer una política de vivienda integral, también: pongámonos a escribir un nuevo estatus político y dotémonos de las competencias plenas que necesitamos para hacer una política de vivienda integral. También la cuestión de la soberanía está relacionada con el derecho subjetivo a la vivienda”, argumentó Otxandiano, para quien la política de vivienda no puede ser un “sálvese quien pueda” ya que, a su juicio, “las soluciones están sobre la mesa”.

El dirigente de la coalición soberanista explicitó el proyecto “nacional” de EH Bildu, que no se limitaría a los tres herrialdes, e incidió entre otras cuestiones en el peso demográfico e industrial de Bizkaia, y en el proceso de “cambio” vivido en los últimos años. “Estamos convencidos de que hay un nuevo ciclo político abierto”, expresó, para añadir que todo ello se pudo ver en las pasadas elecciones municipales y forales. Asimismo, Otxandiano precisó que se necesitan “gobiernos con propósito” ya que se lleva mucho tiempo “con gobiernos que no responden a un proyecto de país ni tienen visión de futuro, una visión conjunta y mínimamente sólida de lo que debe ser el desarrollo”. “No responden a un interés de país. No suman voluntades ciudadanas sino intereses partidistas”, censuró, para recalcar que un gobierno con propósito es aquel que “recoge e implemente el mandato democrático de la sociedad vasca”.

A su juicio, ya existe un “mandato democrático” para avanzar en “términos igualitaristas y progresistas, así como para plantear políticas públicas más avanzadas en términos sociales”. “Y también un mandato democrático de la sociedad vasca para avanzar en mayores cotas de soberanía y en el siguiente Parlamento que emane de las urnas se va a ver que será abrumadoramente soberanista o abertzale y que habrá casi seguro una mayoría absoluta de izquierdas”, valoró.

Grandes retos

Por ello, Otxandiano ve que es prioritario “poner en marcha procesos de país que respondan a los grandes retos: la transición ecológica, nuevos sistemas de bienestar, la necesidad de colectivizar los cuidados, o un nuevo modelo policial”. Y reseñó que un gobierno con propósito es aquel que “impide que la derecha reaccionaria condicione la política vasca, una derecha que tiene una agenda regresiva en derechos y libertades, maneja una agenda negacionista respecto al cambio climático y cuenta con una agenda supremacista con los derechos de las comunidades nacionales”, culminó.

Por su parte, la cabeza de lista por Bizkaia, Ima Garrastatxu, consideró que también en este herrialde empieza a “soplar con fuerza el viento del cambio”.