Darío Gómez: “Es más que un sueño cumplido”
El delantero riojano se felicita por su Primera txapela en el mano a mano y asegura que se notaba bien “desde el calentamiento”
A Darío Gómez Gil (Ezcaray, 1996), campeón del Manomanista de Primera en 2026 después de arrollar a Iñaki Artola en la final disputada este domingoen el Navarra Arena, le preguntaron por sus sensaciones al calarse tan preciado trofeo, y su respuesta fue esta: “Es un sueño cumplido, incluso más de lo que podía esperar. Al final, tu sueño cuando empiezas en la pelota es ir mejorando, ir disfrutando del frontón y luego, cuando empiezas a ver un poquito tus opciones de entrar en profesionales y lo consigues, las pasas más putas que en vendimias, estás un poco alicaído muchas veces, pero gracias al ambiente que crea Jokin (Etxaniz, director técnico de Aspe) y todos los que te apoyan a tu alrededor te hacen seguir luchando”.
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“Creo que todos peleamos por una oportunidad así, pues he tenido la suerte, o las cualidades, o un poco todo, de vivir una cosa de este calado”, explicó en una rueda de prensa en la que reconoció que “todo ha ido mucho mejor de lo esperado”, desvelando incluso que “desde el calentamiento me notaba bien, con las piernas sueltas y ningún problema en las manos”. Y para colmo, fue el primero en sacar: “Es la primera vez en todo el campeonato que toca el primer saque, así que ha empezado todo sobre ruedas”.
Final del Manomanista: Vuela, Darío; vuela, Ícaro
Cuando le recordaron que se había convertido en el segundo pelotari riojano en ganar el Manomanista de Primera, haciéndolo 73 años después que Barberito I, el pionero, Darío se limitó a responder que “no le doy muchas vueltas a eso”. “En lo único que pienso es en hacer mi trabajo, no en si estoy o no en la historia. Lo que tiene que hacer un pelotari y en lo que pienso yo es en salir al frontón a hacerlo lo mejor posible, ya sea en el Navarra Arena o en la pared de la iglesia, ya que los espectadores se merecen lo mejor”, argumentó el delantero de Ezcaray.
A Darío también le preguntaron por la presión de jugar con la camiseta colorada durante todo el año por su condición de campeón del mano a mano. “Espero que sea un año bonito”, contestó, aunque añadió que “tengo que prepararme porque parece que llevas la camiseta roja y van a cuchillo, como en su día me dijo Aitor (Elordi, campeón del Manomanista en 2023), y también hay que aprovechar las oportunidades que me quieran dar”.
Para Darío, ha resultado fundamental durante todo el campeonato y también en la final la constancia. “Si uno baja medio peldaño y tú te mantienes, los golpes son mucho más grandes”, dijo, reconociendo que solo sintió nervios de camino al Navarra Arena. “He notado ese gusanillo en el estómago”, desveló, para después admitir que tenía previsto celebrar la txapela con los suyos en Ezcaray, que comenzaron la fiesta en Iruñea.