“Este frontón parece hecho para Darío”, dijo Iñaki Artola Izagirre (Alegia, 1994) instantes después de perder la final del Manomanista de Primera contra el pelotari riojano en el Navarra Arena, un escenario en el que el nuevo campeón gozó en casi todos sus pelotazos, abrió huecos con la derecha y la izquierda y finalizó el tanto en multitud de ocasiones recurriendo al dos paredes. Sin embargo, el guipuzcoano no empleó este argumento como excusa, y admitió la superiodidad de su adversario –“ha sido más”, reconoció– e hizo algo de autocrítica: “Tenía que haber estado más tranquilo que las dos finales anteriores y ha sido al revés”.

“Siento que ha ido todo muy rápido y ha habido muchas situaciones del partido que me han sorprendido. Sé que Darío le da un montón y echa el dos paredes fácil, pero sí que esperaba un partido más adelante y creía que con el gancho y el sotamano le haría daño”, explicó Artola, visiblemente decepcionado por la derrota y que también añadió que, “a pesar de que en este campeonato he sabido darle la vuelta a momentos difíciles, empezar en una final por detrás no ayuda”.

El delantero de Alegia también se acordó de su gente, pues fueron hasta cuatro los autobuses que se fletaron desde su localidad natal para animarle en Iruñea. “Me da pena porque quería dedicarles la txapela, pero ya en las finales anteriores sentía esa ilusión que había por ganar, pero que tampoco pasaba nada si no e intentaremos celebrar porque llegar a una final también es algo”, concluyó.