Doha. El cubano Dayron Robles consiguió su primer título mundial en la jornada de clausura de los Mundiales en pista cubierta, que registró un nuevo fracaso de la rusa Yelena Isinbáyeva, fuera de un podio que coronó a la brasileña Fabiana Murer, y el único récord mundial, a cargo del francés Teddy Tamgho en triple (17,90).
El último salto de Tamgho le dio la medalla de oro, relegando al segundo lugar al cubano Yoandri Betanzos, que dominaba hasta entonces el concurso con 17,69, y 50.000 dólares por el nuevo récord del mundo, batiendo por siete centímetros el que compartían el cubano Aliecer Urrutia y el sueco Christian Olsson. El antillano lo hizo en 1997 y éste lo igualó en los Mundiales de Budapest 2004.
Robles acreditó la tercera mejor marca de todos los tiempos (7.34) en el gran duelo de los Mundiales, batiendo por dos centésimas al estadounidense Terrence Trammel, dos veces campeón mundial, y a un maltrecho Liu Xiang que, como había previsto, quedó lejos del podio.
Trammel tomó la delantera en la partida (149 milésimas frente a 196 de Robles) y sólo entregó el primer puesto en el último metro. El estadounidense hubo de conformarse con la medalla de plata y un nuevo récord de su país (7.36). Su compatriota David Oliver completó el podio, mientras Xiang llegó séptimo.
La última jornada pudo ser más provechosa para Cuba de no haber sido por el último salto del francés Teddy Tamgho en triple (17.90), que arrebató la medalla de oro a Yoandri Betanzos (17,69). Otro cubano, David Girat (17,36) obtuvo el bronce.
Verónica Campbell defendió en 60 lisos el orgullo de la velocidad jamaicana. Poco habituada a una distancia tan corta (es doble campeona olímpica, pero en 200), realizó una gran salida para batir por tres centésimas, con la mejor marca de su vida (7.00) a LaVerne Jones, la atleta de Islas Vírgenes, y a la estadounidense Carmelita Jeter (7.05).
Fabiana Murer cambió el bronce de Valencia 2008 por la medalla de oro en pértiga con una marca de 5,80 aprovechando un nuevo fracaso de su compañera de entrenamientos, la rusa Yelena Isinbayeva, incapaz de superar los 4,75 metros.
Se trata del segundo fiasco consecutivo en siete meses, después de quedar fuera de la final de los Mundiales al aire libre de Berlín, en agosto pasado. La rusa Svetlana Feofanova fue segunda con la misma marca que la brasileña y la polaca Anna Rogowska, campeona mundial en Berlín, fue tercera con 4,70.
Sergio y Natalia, plata El estadounidense Bernard Lagat, campeón mundial de 1.500 y 5.000 en Osaka 2007, evitó con su victoria en 3.000 el monólogo etíope en el medio fondo, mientras Sergio Sánchez, segundo, agrandó el relativo fracaso africano en la prueba más larga en sala.
Etiopía, representada en las gradas por un ruidoso grupo de aficionados, hubo de conformarse con el triunfo en la final femenina de 1.500 por medio de Kalkidan Gezahegne, pero Natalia Rodríguez evitó el doblete batiendo a la defensora del título, Gelete Burka, en la recta final.
La final masculina de altura confirmó el pronóstico. El ruso Ivan Ukhov, autor de un impresionante registro de 2,38 este año, venció con dos centímetros menos a su compatriota Yaroslav Rybakov, campeón mundial hace cuatro años, que con 2,31 batió por mejor concurso al estadounidense Dusty Jonas.
En peso, la neozelandesa Valerie Vili, invicta desde 2007, fue batida por la bielorrusa Nadzeya Ostapchuk, que ha lanzado este año 21,70, la mejor marca del mundo desde hace 23 años. Ayer le bastó con 20,85 para superar por 36 centímetros a Vili.