Mesa de Redacción

'Covididiotas'

15.08.2020 | 00:15
Concha Lago.

DESDE que funcionamos en modo covid y somos epidemiólogos expertos, manejamos los términos de la pandemia con más soltura que Fernando Simón. Las palabras científicas se han convertido en trending topic y el glosario de palabrejas técnicas se ha extendido hasta el infinito y más allá. Asumimos con soltura la desescalada sin saber ni lo que era. Hemos empleado millones de veces confinamiento, aplanar la curva o PCR, como si nos sonara de algo la polimerasa. Ya no decimos que mantenemos la distancia a secas, sino la distancia social. No habíamos oído hablar nunca de un EPI y ahora no se nos cae de la boca. Eso sí, en más de siete meses no hemos podido ponernos de acuerdo en lo fundamental. ¿El covid o la covid? Pues bien, aunque a algunas no nos guste, es femenino porque esta identificación se aplica a la enfermedad, no al virus, al que oficialmente se denomina SARS-CoV-2. En este caso, la sigla covid está formada a partir de coronavirus disease, enfermedad del coronavirus. Sucede igual que con el sida que responde al síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Es lo que tiene la inmunidad de rebaño que arramblamos con todo sin tener ni pajolera idea. De esta crisis yo me quedo con lo de asintomático porque he descubierto que es aplicable a muchas personas inteligentes. Lo disimulan tan bien que hay millones de asintomáticos. Y sin PCR.

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