Alemania culminó ayer su apagón nuclear con el cierre de sus tres últimos reactores. El influyente periódico Frankfurter Allgemeine titulaba en portada con la foto del sol sonriente, símbolo antinuclear: “Energía nuclear, gracias”. Una veintena de científicos, entre ellos dos premios Nobel, pidieron in extremis al canciller alemán el mantenimiento de las centrales precisamente bajo el argumento del cambio climático y como mejor forma de contribuir a alcanzar los objetivos de descarbonización. El 60% de los alemanes son contrarios al cierre nuclear. El apagón zanja el debate... de momento.
- Multimedia
- Servicios
- Participación