La chistera de Rajoy
nadie diría, observando las últimas promesas de Rajoy, que la economía española no ha cumplido los objetivos de reducir el déficit público y está pendiente de una posible sanción. Nadie diría que la cobertura del sistema de protección por desempleo es del 52,9%, mientras el Gobierno utiliza los datos del denominado paro registrado para sacar pecho. Y, nadie diría que el sistema de pensiones se encuentra en riesgo como consecuencia de la falta de ingresos en la Seguridad Social. Resulta difícil entender una posible rebaja de los impuestos en un país en el que el 28,6% de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social.
Sin embargo, ahí tenemos las 26 promesas del presidente del Gobierno en funciones tras asegurar que no inventarán “señuelos ni conejos para chisteras deslucidas”. Menos mal. Rajoy para eso es muy cuidadoso. Nada de conejos ni artilugios deslucidos. Él utiliza una chistera revestida del oropel neoliberal para proyectar la seductora y electoral imagen de esa Arcadia feliz concebida por la literatura como una localidad del Peloponeso que disfrutó la abundancia en una edad dorada por la felicidad de sus gentes en contraposición a los autores griegos de aquella época, como Polibio, que la describen como una región pobre, yerma, fría y privada de las mínimas condiciones para ser feliz.
Estamos ante el verdadero debate para dilucidar entre ambas Arcadias: La literaria que permite a Rajoy decir que “nuestros socios en Europa y en el mundo nos ven como un país que ha puesto orden en el desastre” o la describieron los griegos y que recogen las estadísticas actuales sobre empleo, déficit, pobreza y pensiones. Habrá que ir con prudencia antes de creer en una de ellas. Por eso, nada mejor que señalar tres conceptos fundamentales en la economía, como son déficit público, creación de empleo y sistema de pensiones.
DÉFICIT Las teorías neoliberales aseguran que una bajada de impuestos conlleva mayores ingresos fiscales como consecuencia del aumento del consumo interno. Pero no ha sido eficaz en los últimos meses y la propia Comisión Europea advirtió el pasado año del incumplimiento del déficit a tenor de la bajada de impuestos.
De momento, está pendiente una prórroga de un año más y una sanción por incumplimiento. La decisión ha sido aplazada hasta después de las elecciones, aunque Rajoy y sus ministros dan por hecho el aplazamiento y la ausencia de sanciones. Sin embargo, parece que Merkel pone objeciones a semejante aplicación del Pacto de Estabilidad y los juristas del Consejo Europeo señalan que, según el artículo 126 del Tratado, una ampliación del plazo para reducir el déficit, lleva consigo una sanción económica.
EMPLEO. Las cifras conocidas esta semana sobre creación de empleo y paro registrado son muy positivas hasta el punto de que la cifra de personas sin trabajo se sitúa por debajo de los cuatro millones por primera vez desde agosto de 2010. No está de más recordar que ningún país de la eurozona utiliza este registro (paro registrado) para evaluar su mercado laboral, porque no puede medir la realidad social del desempleo, sino los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), que también aplica Eurostat.
Por otra parte, la creación de empleo, aunque sea buena cuantitativamente, sigue adoleciendo de la precariedad y salarios bajos. Lo cual no reduce el riesgo de pobreza ni aumenta los ingresos fiscales por IRPF o de la Seguridad Social.
PENSIONES Todo señala hacia el agotamiento de la hucha de las pensiones en breve. La sangría es inevitable mientras que las entradas de dinero sean inferiores a las salidas, pese a la creación de empleo, porque las bonificaciones a las empresas reducen las aportaciones, al tiempo que la base de cotización de los nuevos empleos mantiene una peligrosa tendencia a la baja.
Con estos mimbres, la Arcadia feliz de Rajoy no deja de ser una broma de mal gusto que se ha sacado de la chistera electoral.
Algunos gobernantes ponen por delante a las personas.
Otros sólo buscan votos.