Debutó en San Mamés el canario Hernández Hernández y la verdad es que demostró estar todavía verde para Primera División. Es un árbitro disciplinado con el reglamento y lo aplica rigurosamente según lo demostró en el campo, aunque tuvo bastantes errores de apreciación y sí es verdad que dejó más contacto que otros colegiados de mayor nivel. Todavía no ha aprendido a aplicar el espíritu de la regla, que es lo que cataloga mejor la actuación de un árbitro y solo se ciñió exclusivamente a las propias reglas.
El partido se le puso de cara y demostró una muy buena condición física, aunque en algunas ocasiones pudo tener una mejor colocación y estuvo excesivamente meticuloso con las tarjetas, faceta que debe controlar, ya que luego tiene que sacar la segunda. En eso se precipitó con Herrera, que estaba delante de sus narices cuando tocó el balón con la mano, aunque estaba intentando quitarla cuando se dio, además no fue acción en la que cortara un balón peligroso, por lo que se excedió.
Sin embargo, hay que reconocer que en el penalti que le señaló al Athletic acertó de pleno, además era una situación muy difícil, ya que Iraola en su salto dentro del área extendió el brazo derecho controlando el balón en una jugada que, a mi entender, iba fuera junto al poste. Y luego, a sufrir. Como decía Ortiz de Mendibil, a los árbitros novatos hay que verlos más veces y yo creo que este puede llegar si se templa un poco en sus decisiones.
Ander Herrera debe pensar y analizar por qué lleva dos expulsiones en el poco tiempo que ha jugado. Además, las manos en un partido son interpretadas con voluntariedad o no, por lo que el equipo se puede quedar con 10 jugadores, como pasó. Eso, con los tremendos desajustes que tenemos en defensa es muy peligroso, y no estamos como para regalar puntos con lo que se nos viene encima.
Iker Muniain sabe y debe aprender que sus ademanes con los contrarios nunca son beneficiosas para el equipo. Un gesto lo ve en la televisión mucha gente, entre ellos, árbitros que le tienen que pitar a él después. La acción de ayer, además, sucedió cuando parecía que había cambiado su comportamiento. Se tiene que dar cuenta de que no es la manera correcta de actuar y todo el mundo toma nota de sus acciones.