Tenía ganas de ver en directo a Del Cerro, un árbitro ascendido la temporada pasada a Primera División, y he de reconocer que puede alcanzar metas mayores. Y eso que el partido fue fácil por el comportamiento que mostraron los jugadores de uno y otro equipo. El madrileño dejó detalles interesantes, como por ejemplo: una excelente condición física, dejó jugar y permitió además el contacto entre los jugadores siempre que no hubo mala intención por parte de los futbolistas. Como todos los árbitros, tuvo pequeños errores, aunque resultaron insignificantes en el devenir del partido. A los entendidos que tengo a mi alrededor en San Mamés también les gustó su arbitraje.

En cuanto al Athletic, es conveniente que sigamos considerando el juego de Aritz Aduriz, ya que trabaja mucho sobre el césped durante todo el partido y eso es algo que se debe tener muy en cuenta. A pesar de que fue vendido por el club, siempre ha querido jugar en el Athletic y prueba de ello es la demostración de su entrega, tal y como sucedió ayer en el encuentro ante el Valladolid.