el arbitraje del almeriense David Fernández Borbalán resultó fácil salvo en el penalti claro sobre Llorente que el colegiado se comió. Fue en el minuto 27 cuando existió un agarrón sobre el delantero rojiblanco dentro del área, Piqué claramente lo desestabiliza y, por ello, tuvo que ser señalado. Sin embargo, el partido ya estaba decantado del lado del Barcelona de Pep Guardiola. A su favor, cabe decir que Fernández Borbalán aplicó bien la ley de la ventaja, aunque hay que destacar que el partido se le puso fácil en el segundo tiempo por lo holgado del resultado. Asimismo, en la primera mitad existe una jugada dudosa sobre Alexis en el área defendida por Gorka Iraizoz que el colegiado almeriense no pudo apreciar bien desde el campo.
Además, disciplinariamente consintió algunas entradas muy fuertes de tres jugadores del Athletic, muy agresivos, y de uno del Barça. En líneas generales, salvo el penalti que debió ser pitado, no influyó para nada en el resultado ya que ha sido una merecida victoria blaugrana. La afición rojiblanca sale muy triste del campo, aunque todos esperamos que este sea un equipo de futuro.