wolfgang Stark es un árbitro que nació en la Alemania Federal, de gran nivel y una buena experiencia internacional. Es director de una sucursal bancaria y tiene actualmente 42 años. Es internacional desde 1999 y tiene a sus espaldas más de noventa partidos con la escarapela de la FIFA. Ha participado en campeonatos de todas las categorías -como el Mundial sub'20 de Canadá-, a nivel internacional estuvo en el Mundial de Sudáfrica. Además, ha dirigido dos finales de la Copa de Alemania, la última el año pasado. En el campo tiene una buena condición física, lleva bien la dirección del juego y le gusta aplicar bastante la ventaja.
Disciplinariamente es tolerante con la primera entrada fuerte, pero luego es rígido con las tarjetas. Stark tiene fama de ser un colegiado muy serio en el campo, donde es difícil que sonría, y en la Bundesliga está considerado por parte de los jugadores como un árbitro muy desagradable. Aun así, considero que al juego y al comportamiento que viene desplegando el Athletic le viene bien su estilo de arbitrar ya que se nota dónde ha nacido. Es serio, no se deja torear y, aunque aguanta el juego duro un poco, a quien no quiere jugar enseguida le da caña. Así, creo que este árbitro alemán le va bien al Athletic que, con la llegada de Marcelo Bielsa, va noble al balón y se dedica a jugar al fútbol.
Sin embargo, en Alemania le han elegido como el peor colegiado de la Bundesliga por su carácter desagradable dentro del campo. Los futbolistas se quejan de que no se les hace caso durante el juego y su personalidad juega en su contra, pero a mí me gusta como arbitra. Asimismo, hay que resaltar que ya le pitó al Atlético de Madrid, rival en la final de la Europa League, en una ocasión.