pérez Montero, en su primer año en Primera División, hizo un arbitraje sin problemas. El colegiado andaluz está bien físicamente y, aunque el partido fue muy limpio, tampoco se complicó mucho la vida ya que en las pocas jugadas problemáticas no se mojó nada. Además, hubo tres jugadas en las que pudo haber tomado alguna otra decisión. El gol de Gaizka Toquero es legal ya que, a pesar de que en el momento de recibir el balón tiene a un compañero, Markel Susaeta, que sí está en posición indebida, no interviene en la jugada. Asimismo, en el minuto 44 de la primera parte los jugadores del Racing piden una mano de Jon Aurtenetxe que no existe. En el minuto 64, ya en la segunda mitad, al saque de un córner, existe un agarrón descarado de Álvarez a Javi Martínez que Pérez Montero pudo señalar penalti tranquilamente. Y, por último, en el minuto 79 no existe pena máxima de Colsa a Óscar de Marcos por una carga dentro del área. No creo que el colegiado andaluz esté todavía preparado para partidos muy intensos y trabados, y mucho menos con esos árbitros asistentes que fallaron más que una escopeta de feria.
El jueves nos visita el Sporting de Portugal con su entrenador Ricardo Sa Pinto, cuyo único objetivo y deseo estos días ha sido informar a la prensa portuguesa de que Villar, que es vicepresidente de la UEFA y de la FIFA, jugó en el Athletic. Y que, además, es el responsable único del comité de árbitros de ambas instituciones. Está claro que no tiene nada que ver con el comportamiento de los aficionados y seguidores del Sporting, sino que Sa Pinto, como persona, se ha quitado la careta y lo único que busca y pretende es justificar la derrota si, como es posible, queda eliminado de jugar la final de la Europa League por el Athletic. No es más que un feo intento de desacreditar el nombre de Villar poniendo en duda el nombramiento del árbitro que dirigirá el encuentro del jueves entre ambos conjuntos que desean llegar a Bucarest.