En nuestro cancionero popular, al Sol le llamábamos Lorenzo. Y a la Luna, al ser tan natural le decíamos Catalina sin esfuerzo. Lorenzo lleva unos días asándonos con un calor de justicia. Y todos estamos rezando para que no cierren la piscina.

El frío como elemento no existe, pues es la falta de calor, y puede que alguien se despiste y diga que con el frío lo pasa peor.

Esta terrible situación de calor la asocian con el cambio climático. Y los mayores que no olvidamos lo anterior, recordamos que fue poco simpático. 

Un planeta con la masa que tiene la Tierra, el hombre es un enano al pensar que la va a cambiar, pues por muchas barbaridades que hiciera el clima ni nada lo va a transformar.

Se escribe este documento, un día de San Juan, donde superamos los cuarenta grados y quien más quien menos lo pasó fatal. Deseando que pronto lo olvidemos.