La maldad, la deshumanización, la crueldad y la falta de compasión de la extrema derecha con los más pobres, con los más vulnerables... es infinita, porque en sus delirios se creen con derecho a humillarlos “por nacimiento y designación divina” (algo idéntico a lo que en sus delirios y en sus mentes enfermas, les pasa a los genocidas sionistas de Israel con el desamparado pueblo palestino).
Y todo ello por la fuerza que reciben en votos, de las mentes más embrutecidas, más ignorantes, más frustradas y más acomplejadas, muchas de ellas también pobres y vulnerables, pero extremadamente manipuladas, engañadas y estúpidas.