De amnesias y consignas...
La derecha tradicional, Partido Popular, se anuncia como una opción rehabilitada y decidida a predicar sobre moralidad. Logra, o al menos pretende, construir un relato menor de lo que fue aquel fúnebre episodio sedicioso: “cosas del pasado”, “dos bandos enfrentados”, mientras gobierna comunidades con Vox, partido reaccionario que desprecia derechos civiles básicos. Algunas peras podridas, inevitables en los cestos de muchos gobiernos, tiñen hoy de descrédito los proyectos progresistas de quienes nos dirigen. Lo podrido se aparta (práctica nada común en la oposición), pero la metástasis mediática interesada es demasiado tóxica. Una Justicia a dos velocidades, y frecuentemente basándose en demandas ficticias y tramontanas: Manos Limpias, Hazte oír, Se acabó La Fiesta, Abogados Cristianos, etcétera. Un presidente de Gobierno mudo ante el chisme infundado hacia él mismo y su familia, un ministro del Interior anulado, y una izquierda siempre fragmentada, indican el camino de la tumba… Consignas: “El que pueda hacer que haga” (Aznar, noviembre 2023 y en la actualidad). “Haré todo lo posible para acabar con este gobierno, y cuando digo todo, es todo” (Feijóo, 28.05.2026). Frase francamente turbadora del Orensano impaciente… No hombre no, yo creo que no. ¡Cómo va a sugerir alguien un nuevo golpe de Estado…! “¿Cuán larga puede ser la sombra del enemigo? ¿Cómo de certeros sus zarpazos desesperados…?”