Llevamos ya unos cuantos años en los que vivimos asustados, con miedo; cambio climático, epidemias -donde destacaríamos el famoso y temido covid-, numerosas guerras y conflictos, con constantes amenazas de más, temores a acciones terroristas, inseguridad ciudadana, casos de corrupción, y algunas más que no cito por no asustar de más. Y ahora parece ser que nos van a faltar el petróleo y la electricidad...
Y también ahora, por si fuera poco con todo lo citado anteriormente, el barco, ese trasatlántico portador de un “temible” virus. Como vemos, el panorama no puede ser más desalentador. Menos mal que con la información deportiva que tenemos, apaciguamos nuestros temores, y estamos muy pendientes de aquella jugada que pudo haber sido goooool.
Da miedo poner las noticias, tanto en radio como en televisión y medio escritos, creo que debieran meternos alguna “bola” pero buena, que hiciera que nuestros ánimos resucitaran, pues bien sabe Dios que lo necesitamos.