Provoca una guerra ilegal y desproporcionada porque se lo pide un genocida llamado Netanyaju.

Provoca el doble cierre de Ormuz, por soberbia y envidia, para demostrar que es el policía del mundo y aquí se hace lo que él quiere.

Provoca el ataque, asalto y seguramente su confiscación, a un buque portacontenedores con carga comercial y que navegaba perfectamente identificado en el sistema AIS ( sistema de seguimiento en la mar para todo buque comercial). En ningún momento el barco intenta ocultar su procedencia, su rumbo y su destino. Pero los aguerridos marines estadounidenses hacen una pública fiesta mediática de su valiente intervención armada.

Provoca intencionadamente la hambruna en África y el encarecimiento de la vida en el resto del mundo por la falta de fertilizantes y combustibles, porque dicen es bueno para ellos, que los tienen en abundancia.

Provoca al mundo cristiano haciéndose pasar por Jesucristo. Provocar porque sí, sin más. 

Ojalá el destino provoque cuanto antes el fin de un tipo peligrosamente desequilibrado, que lidera su país. Por el bien de ellos y de todo el planeta.