Cuenta la fábula de la rana y el escorpión -atribuida a Esopo, como casi todas- que el batracio accedió a cruzar un río llevando en su espalda al alacrán tras avisarle de que, si le picaba, ambos morirían. Y así fue: en mitad del cauce, el escorpión la picó y la rana le recordó su estupidez trágica. “Está en mi naturaleza” le contestó el del aguijón.

Esa resignación hasta rayar la estupidez o el suicidio deberían evitarla los sindicatos. La huelga general de ayer puede haber sido autosatisfactoria hasta el onanismo para sus convocantes. “Esta huelga nos hace más fuertes”, clamó Mikel Lakuntza en una confesión del objetivo de la cita, sabiendo que no va a servir para lograr el nominal de la pancarta: un SMI propio.

Pero ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde deben extirparse o al menos contener la naturaleza de quienes, amparados en su convocatoria, se creen la literalidad de que ‘borroka da bide bakarra’ y que se defiende más y mejor a los trabajadores arrasando un comercio, talando árboles para cortar una vía o impidiendo el normal desempeño del derecho al trabajo ajeno. Cuando hoy hagan balance, entre palmada y palmada, alguien debería pensar que ese vandalismo también pica su espalda. Aunque ni les mata ni parece escocerles, les desfigura ante el resto de la sociedad.

La gota que colma

Trump no quería, pero por si aca...

Escalada en Ormuz. “¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!” Así con las mayúsculas que usa habitualmente y que en las redes sociales equivalen a vocear como un poseso, expresó Donald Trump sus sentimientos tras el desmarque de sus socios en la OTAN a su oferta de participar en el festival de misiles de Ormuz. ¿Pues para qué preguntas? La reacción es tan infantil como la del chaval que pregunta si le dejan jugar al fútbol y le dicen que ya están hechos los equipos. “Tampoco quería jugar”, dice dándose media vuelta. Y apunta la cara del dueño del balón para cuando pueda desquitarse. Así es Donald.

Balance están haciendo también en la izquierda española por el batacazo en Castilla y León. Desde IU ya dicen que a lo mejor hay que amortizar ya a Yolanda Díaz y empezar a posicionar en el mercado a otra u otro candidato. En cambio, en Podemos dice Ione Belarra que todo lo que les pasa es culpa del PSOE y Sumar. Minimizar el riesgo conlleva dar más explicaciones después. O largarse.

El Gobierno español desliza que su respuesta a la crisis energética será flojita y se justifica en que lo de Irán no es tan grave como lo de Ucrania, explicaron ayer los ministros Aagesen y Cuerpo. Los veteranos se acordarán de la revista Pulgarcito y su viñeta de “Primero dijo...” No solía acabar bien.