Le di el beneficio de la duda a Olentzero, pero los Magos de Oriente me lo han confirmado: he debido de ser malísimo. Carbón hace tiempo que pedí que no me trajeran –mi conciencia ambiental–; paz es ahora mismo un concepto fake para la especie humana: puro postureo porque, quienes más la tienen en la boca, más la hacen imposible; amor es hoy una pose poniendo morritos en una red social; igualdad es un privilegio de clase –ni de género ni de credo ni de origen– e, incluso así, los hay más iguales que otros. Pues resulta que me lo han traído todo en el formato de siempre: un mero sucedáneo.