MAÑANA comienza la temporada de playas. Qué aliciente verse en la arena sin más que hacer. Acaso vigilando a las criaturas, pero disfrutando del calor a la orilla del mar. Tumbing y un buen libro. O distraerse mirando al mar. Relax. Claro que para otros y otras será lo contrario. Ir por obligación, horror de la arena, niños y niñas molestando. En fin. Estrés. Yo me quedo con la primera opción. Bizkaia cuenta con unos arenales de doce sobre diez, que no tienen nada que envidiar a otras opciones más lejanas. Qué bien. Comienza la temporada de playas, hace buen tiempo y lo tengo cerca de casa. Turismo kilómetro cero.