Síguenos en redes sociales:

El sacacorchos

El nuevo mundo

BILBAO es una ciudad tan floreciente, tan pujante, que es capaz de construirse un nuevo mundo cuando ya se daban todos por descubiertos. Bien sabemos, como nos dijo Elbert Hubbard, que una máquina puede hacer el trabajo de cincuenta hombres ordinarios pero que ninguna máquina puede hacer el trabajo de un hombre extraordinario. Elbert era un escritor impulsivo y osado, siempre en busca de oportunidades en su imaginación. Fue un exponente claro del movimiento Arts and Crafts (Artes y Oficios) y autor de un relato de gran renombre en Estados Unidos: Un mensaje a García.

Aquellas personas que dejan de lado el peso de la tecnología para comprender la era en la que les ha tocado vivir malinterpretan la vida tan mal como aquellos escritores victorianos tergiversaron la vida, dejando el sexo fuera de sus relatos. Es cierto que, para evitar errores y desmanes, el espíritu humano debe prevalecer sobre la tecnología. Tanto, como que la propia tecnología bien entendida y aplicada, la innovación, el emprendimiento y las industrias creativas colman de oportunidades el futuro del ser humano.

Zorrotzaurre es el continente bilbaino, con su norte y con su sur bien definidos en las cartas de navegación hacia el porvenir, donde se emplaza este nuevo mundo que recolocará a Bilbao en los mapas internacionales, atrayéndoles con sus cantos de sirena tecnológicos. Será, quieren que sea, una tecnología humana, apegada a la piel. Una tecnología para el ser humano que florezca a su lado, que le lleve hacia una vida más confortable y no crezca y se expanda como las malas hierbas, con su afán colonizador. No olvidemos que la tecnología hizo posible la aparición de las grandes poblaciones; ahora las grandes poblaciones hacen que la tecnología sea indispensable. Junto a nosotros, pero sin dominarnos.