Amedida que se van conociendo -es un decir- los detalles y explicaciones de la propuesta sobre fiscalidad lanzada recientemente por Patxi López, aumenta aún más la preocupación, tanto por el contenido del plan en sí como, en especial, por lo que supone de expresión palmaria de la escasísima capacidad de gestión y de iniciativa que demuestran el lehendakari y su gobierno. Comenzó López la andadura de esta propuesta en el Parlamento Vasco hace ya mes y medio. En sede parlamentaria, esbozó sucintamente su intento de reabrir el debate sobre la fiscalidad en Euskadi, a sabiendas de que no tiene capacidad competencial en la materia, si bien lo hizo más por intereses y urgencias económicas propias de su gabinete y de sus políticas al respecto que como consecuencia de un análisis serio y riguroso sobre la situación real. Semanas después, convocó en sendas reuniones por separado a los tres diputados generales para presentarles su propuesta y, en teoría al menos, avanzar en la posibilidad de acercamiento de posturas y, en su caso, de acuerdos. López encontró el rechazo de José Luis Bilbao (PNV) y Javier Andrés (PP) y una inconcreta y significativa sintonía con Martín Garitano (Bildu). Ayer, el lehendakari rizó el rizo. Bajo el argumento de que su propuesta ha sido "malinterpretada y criticada de forma inadecuada por algunos", López publicó un artículo de opinión en la prensa amiga, Vocento. Aunque lo viene haciendo con sonrojante impunidad desde que asumió el cargo, ya el hecho de que la más alta representación de la ciudadanía vasca utilice a los medios que impulsaron y jalearon "el cambio" y apoyan ahora sus políticas y discrimine al resto de los lectores de este país a la hora de explicar públicamente una propuesta supuestamente estratégica, dice mucho sobre su visión de la realidad de Euskadi, de su concepto de la pluralidad y del papel de la prensa y, en definitiva, del nivel y calidad de sus convicciones democráticas. Eso, en cuanto a la forma. En cuanto al fondo, más de lo mismo. La inmediata reacción del Círculo de Empresarios Vascos y la contundencia de su respuesta permiten ahorrar en el tono y en la firmeza de la crítica. Según la elite del empresariado vasco, la reflexión de Patxi López es "decepcionante", "parece desconocer la realidad de la presión fiscal en el País Vasco y el cumplimiento estricto de las obligaciones fiscales de la mayoría de los contribuyentes", propone "mayor presión fiscal, "figuras tributarias desfasadas" y contiene "errores conceptuales sobre la tributación de dividendos" que no ayudarán en la "recuperación económica". Decepcionante, sí. Curiosamente, la misma calificación que utilizan los empresarios la expresó el diputado general de Bizkaia tras su reunión con López. Si hay que hablar de fiscalidad, habrá de hacerse. Pero -haciendo un juego con el título del artículo de López-, para empezar, olvide su propuesta, dialoguemos, debatamos y acordemos entre todos.