EN los últimos días, cualificados representantes y dirigentes de PSOE y PP se han embarcado en la enésima polémica que vienen protagonizando ambos partidos en el Estado español, en esta ocasión a cuenta de la pluralidad, independencia e imparcialidad de los medios de comunicación públicos, en especial RTVE. La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, acusó a TVE, en un programa de la propia cadena, de no actuar con imparcialidad y se enzarzó en una discusión con la periodista Ana Pastor. El propio presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, salió ayer al paso de la polémica para advertir a los populares de que "por rubor, deberían callarse" en sus críticas. Zapatero tiene razón, porque los modelos de televisión en manos del PP (Telemadrid o Canal 9 de Valencia) son paradigma de manipulación, tergiversación, parcialidad y falta absoluta de objetividad y pluralidad. Pero el presidente español debería callar, también, por rubor porque la gestión que el Gobierno socialista de Patxi López está realizando de EITB es igualmente un modelo de todo lo que no debe hacerse en un medio público. Más allá de la escandalosa bajada de audiencia del ente público vasco, lo cierto es que la ausencia de pluralidad, el veto sistemático a algunas sensibilidades ideológicas, el sesgo partidista, la parcialidad informativa, la eliminación de elementos identitarios propios de Euskadi, los conflictos con los trabajadores que no aceptan consignas políticas y la más que abrumadora presencia de los partidos que apoyan al actual Ejecutivo (PSE y PP) y la ocultación de otros (los nacionalistas y en especial el PNV) son moneda común en el actuar diario de EITB, sometida al pacto firmado por ambas formaciones. El director general de EITB, Alberto Surio, lanza balones fuera sobre todas estas cuestiones en la entrevista que hoy publica DEIA, la primera que concede a este periódico desde agosto de 2009. Si se permite el símil futbolístico tan en boga estos días, Surio aparece en la entrevista como el Real Madrid de Mourinho frente al Barça: agazapado, a la defensiva, agresivo a veces, a la contra. Jugando al patadón. Eso sí, bien preparado. En su mesa tenía papeles ad hoc para responder a las preguntas que preveía más peliagudas. En un folio, tenía claramente identificadas las que él considera "Las mentiras de DEIA", se supone que referidas a las diferentes cuestiones de EITB sobre las que este periódico ha venido informando a sus lectores durante los últimos meses. Pero Surio no desmiente ninguna de ellas. Únicamente trata de obviarlas, como si no existieran, o asegura que están en fase de resolución. El máximo responsable del ente vasco asegura que los sectores nacionalistas que se han alejado de EITB vuelvan a la televisión pública vasca. Es sencillo: basta con hacer una televisión realmente cercana, realmente plural, identificada con el país, de calidad. La EITB que la sociedad vasca merece y necesita.