El presidente de EEUU, Donald Trump, ha amenazado con demandar a Trevor Noha, presentador de los Grammy, por decir que estuvo en la isla de Jeffrey Epstein: "Parece que voy a enviar a mis abogados a demandar a este pobre, patético, sin talento y tonto presentador", ha dicho en la red social Truth.

Durante la gala Noah dijo sobre Trump en uno de sus monólogos que "desde que no está Epstein necesita una nueva isla para quedar con Bill Clinton", dijo, en referencia a Groenlandia.

Trump presume de resolver la crisis financiera de la ONU

Trump ha defendido que podría resolver "en minutos" el problema de Naciones Unidas con los impagos de muchos de sus miembros, que ascienden a más de 1.300 millones de euros, siendo el país norteamericano el mayor deudor.

"Si vinieran a Trump y se lo dijeran, conseguiría que todos pagaran, igual que conseguí que pagara la OTAN", ha afirmado el inquilino de la Casa Blanca, hablando de sí mismo en tercera persona en una entrevista telefónica con el portal de noticias Politico. "Solo tengo que llamar a estos países; enviarían los cheques en minutos", ha apostillado.

El magnate republicano ha abordado así la advertencia lanzada el pasado viernes por el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que señaló en una carta dirigida a los 193 Estados miembros que la organización corre el riesgo de caer en un "colapso financiero inminente" ya este junio.

EEUU, principal deudor de Naciones Unidas

La ONU enfrenta una grave crisis financiera con un récord de 1.560 millones de dólares (1.314 millones de euros) en cuotas pendientes de pago por parte de sus Estados miembros, una cifra que, según indicó en la misma jornada su portavoz adjunto, Farhan Haq, supone "más del doble que el año anterior". Estados Unidos es el mayor deudor, seguido de cerca por China, Rusia, Venezuela, Brasil, Argentina, México e Irán.

Con todo, Trump ha negado tener conocimiento alguno de que Estados Unidos tenga ningún tipo de demora en el pago de cuotas a Naciones Unidas, un comportamiento que su Administración ha acometido de manera simultánea con los drásticos recortes en sus aportaciones voluntarias a diferentes agencias de la ONU, poniendo en grave riesgo la viabilidad de muchos programas de ayuda.