Rusia se acostumbra a los ataques de drones, que se vuelven cada vez más cotidianos, ya que Ucrania intenta llevar la guerra al corazón del país vecino, que tiene que canalizar recursos para defender sus propias infraestructuras.
“Moscú se acostumbra aceleradamente a la guerra total, que pronto se trasladará de un modo definitivo al territorio de los responsables de esta guerra para cobrarles la deuda”, declaró ayer el asesor de la Presidencia ucraniana, Mijailo Podoliak, al comentar un nuevo ataque de drones contra la capital rusa.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó de que un dron se estrelló contra la fachada de uno de los rascacielos que conforman el corazón financiero de la capital, Moscow City, dos de cuyas torres ya sufrieron daños el pasado sábado en un ataque similar.
La defensa antiaérea también derribó dos drones en la región de Moscú, uno de ellos en la localidad de Naro-Fominsk, donde está estacionada la Segunda División de Infantería Motorizada, unidad de élite del Ejército ruso.
“Todo lo que pase a partir de ahora en Rusia es un proceso histórico. Más drones de origen desconocido, más desintegración, más conflictos civiles, más guerra”, alertó el asesor de la Presidencia ucraniana.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, trató de quitar hierro al incidente y se limitó a constatar que “realmente la amenaza existe, es evidente y se toman medidas”.
Drones en alta mar
Pero no solo la capital rusa fue objeto de ataques de naves no tripuladas. Defensa informó de que dos buques de la Armada rusa repelieron un ataque de tres drones acuáticos ucranianos. “Esta noche, las Fuerzas Armadas de Ucrania intentaron sin éxito atacar los patrulleros Serguéi Kótov y Vasili Bykov de la Flota del mar Negro con tres lanchas no tripuladas” a 340 kilómetros al suroeste del puerto crimeo de Sebastopol.
Posteriormente, Moscú denunció otro ataque contra varios buques mercantes rusos en la zona suroccidental del mar Negro, “que se dirigían al estrecho del Bósforo en la zona suroccidental del mar Negro”.
Según el portavoz militar, Ígor Konashénkov, “los buques de la Armada Rusa que escoltaban el transporte marítimo detectaron a tiempo” los drones atacantes y los destruyeron.
El 11-S en Nueva York
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, comparó los ataques ucranianos sobre la ciudad de Moscú con los terroristas que se produjeron en Nueva York el 11 de septiembre de 2001. “La misma imagen, parece que se repite”, dijo Zajarova en Soloviev Live TV, comparando que “la metodología es la misma”, pues los ataques sobre Moscú de las últimas horas se han llevado a cabo sobre instalaciones civiles, en las que no solo había oficinas y centros de negocios, sino también residencias y edificios administrativos “que no tienen nada que ver con objetivos militares”.
Sin embargo, Peskov, preguntado sobre si la Presidencia rusa se adhería a las declaraciones de Zajarova sobre la similitud del 11-S y los ataques con drones a Moscú, respondió con un contundente “no”
Ataques rusos
Rusia también hostiga la retaguardia enemiga. En la madrugada del pasado martes atacó con drones iraníes Shahed la ciudad oriental de Járkov y bombardeó con la artillería la sureña Jersón. “El enemigo atacó Járkov con cinco Shahed. Los servicios de Emergencias están trabajando”, dijo el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Por su parte, el jefe de la administración militar de Jersón, Roman Mrochko, señaló que los bombardeos rusos se cobraron la vida de “un joven doctor, que había empezado a trabajar hace pocos días” e hirieron de gravedad a una enfermera. Todo ello mientras en el frente de batalla continúa el pulso entre ambos bandos sin grandes ganancias territoriales.
El portavoz del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Oleksandr Shtupun, afirmó que “en la dirección de Zaporiyia el enemigo está concentrando sus esfuerzos en impedir el avance de nuestras tropas”.
Más al norte, en la región de Járkov, los ucranianos a su vez “mantienen firmemente la defensa, repelieron con éxito los ataques enemigos al este de Berestovo, en Járkov, y cerca de Novoselivske, en Lugansk”, añadió.
El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, reconoció que los ucranianos “continuaron sus intentos de ofensiva en los frentes de Donetsk, Zaporiyia, Kupiansk y Limán”. Sin embargo, aseguró haber “rechazado exitosamente” todos los ataques en estos sectores del frente y aseguró que en la zona de Kupiansk las tropas rusas “continuaron su ofensiva y ocuparon mejores posiciones”.
Grupo Wagner
Descartan el ataque a Polonia. El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, descartó ayer un ataque por parte de los mercenarios del Grupo Wagner a Polonia desde territorio bielorruso. “Al encontrarse cerca de Osipovich (región de Moguiliov), en el centro de Bielorrusia, estos chicos no van a ninguna parte. Están acostumbrados a cumplir órdenes”, dijo Lukashenko, citado por la agencia oficial BELTA. Lukashenko hizo estas declaraciones durante una visita a la región de Brest, que limita con Polonia y Ucrania.