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Aumenta la tensión entre Kurdistán e Irak tras expulsar a los kurdos de Kirkuk

Bagdad no negociará con el Gobierno de Erbil hasta que estos reconozcan la unidad del país y la Constitución iraquí

Aumenta la tensión entre Kurdistán e Irak tras expulsar a los kurdos de Kirkuk

Erbil - La tensión aumentó ayer entre el Gobierno de Irak y el de Kurdistán, después de que las fuerzas de Bagdad expulsaran el viernes a las tropas kurdas de Altun Kubri, el último enclave que controlaban en la región de Kirkuk. La Comandancia de Operaciones Conjuntas del Ejército iraquí justificó su irrupción en dicha población, asegurando que había presencia de “terroristas” del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y de combatientes kurdo-iraníes, junto a las fuerzas de seguridad kurdas peshmerga.

En un comunicado, la comandancia agregó que sus hombres fueron atacados con proyectiles de mortero y misiles antitanque Milan que impactaron en un tanque, causaron la muerte de dos soldados e hirieron a otros cinco.

Por su parte, la Comandancia de las Fuerzas peshmergas del oeste de Kirkuk dijo en un comunicado que la zona de Altun Kubri era un lugar de convivencia pacífica entre kurdos y turcomanos, antes del ataque de las milicias progubernamental Multitud Popular, lideradas por chiíes. Además, negó la presencia de fuerzas del PKK e iraníes, así como el empleo de cohetes Milan.

Por su parte, acusó a las milicias chiíes Multitud Popular de usar tanques estadounidenses Abrams y carros de combate T-72, así como otros vehículos blindados Hummer para su ofensiva.

Condiciones para el diálogo Saad al Hudizi, el portavoz de la oficina del primer ministro iraquí, Haidar Al Abadi, dijo en un comunicado que cualquier negociación con los kurdos está condicionada al reconocimiento de la unidad del país y de la Constitución, así como al control por parte del Gobierno central de los pasos fronterizos, aeropuertos, la riqueza mineral y las fuerzas de seguridad kurdas.

Tras la celebración, el pasado 25 de noviembre, de un referéndum de independencia en Kurdistán iraquí, rechazado por Irak, Bagdad ha tomado una serie de represalias entre las que se encuentra la reciente operación militar para recuperar los territorios situados en las regiones disputadas por ambas partes, en las provincias de Kirkuk, Diyala y Ninive.

Además, según la agencia de noticias iraquí, el Ejército también tomó ayer la pequeña población de Taqtaq dentro del territorio de Kurdistán, pero que según la agencia, pertenecía a Kirkuk antes de 2003.

Este avance se suma al despliegue de fuerzas realizado también ayer en la provincia de Nínive, donde el Ejército arrebató a los kurdos las zonas de Zamar y Ein Zala, así como 44 pozos petrolíferos, sin que se produjeran enfrentamientos, tras la retirada de las fuerzas kurdas peshmergas de la zona.

casi 120.000 kurdos huidos El Ministerio de Inmigración iraquí anunció ayer que la operación militar provocó la huida de 119.525 kurdos, que se refugiaron en Kurdistán. El responsable kurdo en el Ministerio, Yuan Mahmud, aseguró que un total de 77.000 desplazados llegó a la ciudad de Erbil, capital del Kurdistán, y que el resto se repartió entre otras zonas de Kurdistán.

El pasado lunes, el Ejército iraquí lanzó una campaña contra las fuerzas kurdas en las regiones de Kirkuk, Diyala y Nínive (norte de Irak), para recuperar las zonas que controlaban los peshmergas desde 2014.

El Ejército de Bagdad abandonó a su suerte a los civiles en el norte de Irak en el verano de 2014 ante la llegada de los terroristas del grupo Estado Islámico, que se hicieron con el control de casi la mitad del territorio iraquí sin encontrar apenas resistencia. Según un comunicado ministerial, se repartieron 83.500 cajas de ayuda humanitaria entre los desplazados.

La Comandancia de Operaciones Conjuntas de las Fuerzas Armadas iraquíes, asimismo, anunció la recuperación de las zonas de Zamar y Ein Zala, situadas al noroeste de Mosul, en la provincia de Nínive, así como de 44 pozos petrolíferos, tras la retirada de las fuerzas kurdas peshmergas de la zona.

El lunes, el primer ministro iraquí, Haidar Al Abadi, anunció una operación para “imponer la seguridad” en las provincias que se encuentran fuera de las fronteras administrativas de Kurdistán, pero que las autoridades kurdas reclaman, sin embarg,i como suyas.

Dichas operaciones comenzaron como represalia a la celebración en el Kurdistán iraquí, el 25 de noviembre del año pasado, de un referéndum de independencia, rechazado por Irak y que las autoridades judiciales centrales declararon nulo. Un 92% de los kurdos votó a favor de la independencia en esa consulta a la que la comunidad internacional, incluido Estados Unidos, se opuso.

Por su parte, el gobierno de Erbil aseguró que el país no corre peligro y enfatizó que los enfrentamientos se celebraron en la localidad de Altun Kubri dentro de la provincia de Kirkuk. Una vez más, el gobernador Nauzad Hadi hizo una llamada al diálogo y a las negociaciones y destacó que “son la mejor manera de solucionar los problemas entre Bagdad y Erbil”.