La oferta del Ioniq 6 contiene tres variantes escalonadas, con rendimiento, prestaciones y precios en ascenso. No sucede lo mismo con la autonomía, mayor en la versión intermedia, que se perfila como la más equilibrada y quizá recomendable. La gama arranca proponiendo la versión Light RWD, siglas de Rear Whell Drive alusivas a su propulsión trasera, que entrega 111 kW, es decir, 151 caballos. Instala una batería de polímero de litio de 53 kWh. Acredita una autonomía en ciclo WLTP de 429 km.

La segunda posibilidad es la de la versión Star RWD, cuyo motor trasero suministra 168 kW, 228 CV. Dispone de un acumulador de 77,4 kWh, gracias al cual mejora su alcance hasta los 614 km. La versión superior del Ioniq 6 es la Energy AWD recurre a esa misma batería para alimentar a sus dos motores. El segundo, instalado en el tren delantero, consigue tracción a las cuatro ruedas (por eso las siglas de All Whell Drive en su denominación).

Hyundai dota al modelo de la tecnología de carga a 400 y a 800 voltios. Puede reabastecerse en todo tipo de conexiones. Un pleno con corriente alterna supone 12 horas enchufado a una toma de 7 kW para la batería de 77,4 kWh, y 9para la de 53 kWh; en una fuente de 11 kW la espera es de 7 horas y 10 minutos para la primera, y de 5 horas y 25 minutos para el acumulador menor.

En un punto de carga rápida con corriente continua a 50 kW, la operación para alcanzar el 80% del contenido requiere 58 minutos (55 kWh) o 73 (77,4 kWh). Si se tiene la suerte de dar con un cargador ultrarrápido de 350 kW, el repostaje solamente lleva 18 minutos.

Al igual que su hermano menor, el sistema de recarga del Ioniq 6 es bidireccional, por lo que el modelo puede convertirse, a su vez, en suministrador de energía. Además de abastecer todo tipo de dispositivos electrónicos en marcha, es capaz de alimentar en parado pequeños electrodomésticos, patinetes, etc.