La hija de Verónica Forqué, sobre el paso de su madre por 'MasterChef': "Fue como ir al matadero"
María Iborra publicará el próximo 7 de mayo las memorias de la intérprete, 'No soy Verónica Forqué'
María Iborra ha necesitado cuatro años para encontrar las palabras, y las ha volcado en un libro que llega a las librerías el próximo 7 de mayo. Lo ha titulado No soy Verónica Forqué, escrito junto al dramaturgo Antonio Álamo. La única hija de Verónica Forqué, no esquiva nada, como se puede entrever en el adelanto publicado por ABC.
María describe con una precisión dolorosa lo que ocurrió el 13 de diciembre de 2021 en el domicilio madrileño de la actriz. Aquella mañana, la cuidadora de Verónica, una mujer nepalí llamada Menuka, había encontrado algo que le pareció raro sin llegar a alarmarse: todos los pañuelos del armario estaban extendidos sobre la cama.
Solo más tarde aquello cobró sentido. La actriz estaba eligiendo con cuál de ellos acabaría con su vida. Terminó decantándose por uno de seda, en tonos grises azulados con motivos florales en azul y granate. Lo anudó a su cuello, ató el otro extremo al radiador del baño y se dejó caer. María había salido de casa horas antes, se despidió con un beso sin sospechar que era la última vez.
Una caída que empezó mucho antes
La historia que narra el libro no empieza ese día. Empieza en 2014, cuando Verónica sufrió su primera depresión severa. Ese mismo año murió el hermano de la actriz, Álvaro. Verónica empezó a fumar marihuana, un hábito que asociaba a su memoria como forma de no perderle del todo. En 2018 murió también su madre, Carmen Vázquez-Vigo, con quien la relación había sido siempre complicada.
El confinamiento de 2020 lo pasó junto a María en Pozuelo de Alarcón, y su hija pudo ver lo que nadie más veía: comía mal, fumaba demasiado, compraba de forma compulsiva y protagonizaba episodios de ansiedad en lugares públicos. La mujer que siempre había encontrado el lado positivo de todo confesó que estaba harta de ser Verónica Forqué.
Paso por MasterChef
En ese estado llegó su fichaje por MasterChef Celebrity, el talent culinario de La 1 de RTVE. Verónica entró ilusionada y durante las grabaciones llegaba a casa contenta. Los presentadores Samantha Vallejo-Nágera y Pepe Rodríguez le enviaban mensajes de apoyo prácticamente cada día, conscientes de lo frágil que estaba.
Pero María cree que la producción también era consciente de esa fragilidad y que, lejos de protegerla, la convirtió en un activo: una concursante errática e impredecible generaba audiencia. Verónica abandonó el concurso en julio de 2021, agotada.
Lo que vino con la emisión fue de otra naturaleza. Las redes sociales se cebaron con ella de una forma que ni ella ni su hija podían haber anticipado. Verónica nunca había recibido ese tipo de hostilidad y no tenía defensas para ello. Dejó de dormir, dejó de levantarse, pasaba las noches repasando en el móvil todo lo que se escribía sobre ella. Repetía que lo había arruinado todo.
María carga con una pregunta sin respuesta: si hubiera insistido más para que su madre no entrara en ese programa, ¿las cosas habrían sido distintas? Verónica estaba ilusionada, y ella siempre respetó sus decisiones porque así la había criado, con una libertad que en aquel momento no supo leer como señal de alarma. "No podía imaginar lo que se nos venía encima", escribe. Y también: "Fue como ir al matadero. Me siento terriblemente culpable de no haberlo previsto."
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