El método correcto
El procedimiento óptimo a seguir a la hora de limpiar los cuchillos consiste en:
- Lavar.
- Secar completamente.
- Guardar en su soporte o funda.
Los cuchillos son nuestros mejores aliados en la cocina y como tales deben recibir unos cuidados especiales para que no acaben estropeándose. Errores tan comunes como lavarlos en el lavavajillas, cortar sobre superficies duras (vidrio, mármol), guardarlos sueltos en el cajón o usarlos para abrir envases pueden arruinarlos. Estos malos hábitos desgastan el filo, rompen la punta y dañan el material, reduciendo drásticamente su vida útil.
Cuidar correctamente tus cuchillos no solo garantiza un corte más preciso, sino que también prolonga la vida útil de cada hoja y evita accidentes innecesarios. Sin embargo, muchos usuarios cometen sin darse cuenta, por descuido, por las prisas en la cocina o por desconocimiento, ciertos errores al cuidar sus cuchillos que terminan dañando el filo, deteriorando los mangos o incluso provocando oxidaciones prematuras. Cuchillos de alta calidad rendirán peor simplemente por hábitos incorrectos.
Si quieres mantener tus herramientas de cocina, trabajo o uso profesional en condiciones óptimas, es fundamental conocer qué fallos evitar y qué prácticas implementar. A continuación, te detallamos cuáles son esos fallos habituales, para que los corrijas con facilidad. Y como consejo del chef, trátalos siempre con el mimo que merecen.
El procedimiento óptimo a seguir a la hora de limpiar los cuchillos consiste en:
Para mantener tus cuchillos en perfecto estado, abandona los malos hábitos y sigue estas recomendaciones:
- Lavar y secar a mano: La recomendación profesional es siempre lavarlos a mano, con agua templada y secarlos de inmediato con un paño suave. Un cuidado sencillo que hace una enorme diferencia.
- Después del secado. Tras secarlos, una capa ligera de aceite mineral apto para uso alimentario o de aceites específicos para cuchillería evita oxidaciones y manchas.
- Tablas de madera: A la hora de cortar, las tablas de madera son más amables con el filo.
- Almacenamiento seguro: Usa imanes de pared profesionales, tacos o fundas individuales para cada hoja. O guárdalos en bandejas específicascon separaciones.
Esperar a que los cuchillos estén completamente sin filo para afilarlos provoca un desgaste innecesario.
Lo ideal es realizar un mantenimiento periódico, incluso si el cuchillo todavía corta.
Puedes hacerlo mediante:
En este vídeo rápido puedes aprender a afilar tus cuchillos en casa:
Cada acero tiene propiedades diferentes. Algunos necesitan más mantenimiento, otros resisten mejor la corrosión y otros requieren afilados específicos.
En concreto, los cuchillos de acero al carbono son valorados por su filo excepcional, pero requieren más mantenimiento.
Con todo, evitar estos errores al cuidar tus cuchillos no requiere grandes esfuerzos: solo buenas prácticas y mantenimiento regular. Con una limpieza adecuada, superficies correctas, almacenamiento seguro y afilados periódicos, tus herramientas pueden durar muchos años en perfectas condiciones.
En relación con los cuchillos es importante saber cuáles son losbásicos para cocinar. Te damos los principales datos:
Se trata del cuchillo básico multiuso, de un tamaño medio de unos 15 a 20 cm de hoja. Se usa para cortar y picar verduras, carne o pescado.
Es un cuchillo pequeño, no mayor de 10 cm de hoja, para pelar, cortar porciones más pequeñas y realizar cortes más precisos en la cocina.
Este tipo de cuchillo, gracias a sus dientes, es un modelo especial y sirve principalmente, como su propio nombre indica, para cortar pan o bizcocho. También son ideales para otros alimentos como las piñas. Hay que tener en cuenta que la corteza del pan daña el filo de los cuchillos sin dientes además de que resbalan con facilidad, por lo que suponen un peligro. Por ello, se recomienda usar un cuchillo de sierra para este uso.
Se trata de un cuchillo muy versátil con el que igual se puede cortar finas lonchas de jamón que filetear salmón, carpaccio o sashimi.