Para quien disfrute cocinando un postre especial el fin de semana, aquí va una receta hecha con pan brioche, bañada en un almíbar fresquito con aroma de canela y limón, y coronada con plátano caliente y rebozado. Esta torrija sorprenderá a los comensales y más de uno preguntará por su receta.

Ingredientes

  • 1 barra de pan brioche de molde (preferiblemente del día anterior)
  • 500 ml de leche entera
  • 2 huevos
  • 1 ramita de canela
  • La piel de 1 limón (sin parte blanca)
  • 100 g de azúcar
  • Mantequilla o aceite para freír

PARA EL ALMÍBAR:

  • 200 ml de agua
  • 200 g de azúcar
  • 1 ramita de canela
  • La piel de 1 limón

PARA EL PLÁTANO REBOZADO:

  • 2 plátanos maduros, cortados en rodajas
  • Harina (la necesaria para rebozar)
  • 1 huevo batido (opcional, para un rebozado más crujiente)
  • Aceite para freír

Elaboración

Empezamos infusionando la leche. En un cazo, calentar la leche junto con la canela, la piel del limón y el azúcar. Cuando comience a hervir, retirar del fuego y deja reposar 10 minutos para que se infusione. Colar la mezcla y reservar.

Cortar el pan brioche en rebanadas gruesas de 2 a 3 cm. Colocarlas en una fuente honda y verter la leche aromatizada templada por encima. Dejar que el pan absorba bien el líquido sin llegar a romperse. 

Batir los huevos en un bol y pasar con cuidado cada rebanada empapada. Freírlas en una sartén con mantequilla o aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Retirar y dejar escurrir sobre papel absorbente.

En otro cazo, mezclar el agua, el azúcar, la piel del limón y la canela. Llevar a ebullición y dejar cocer durante 10 minutos, hasta que espese ligeramente. Retirar la piel y la canela.

Con las torrijas aún templadas, bañarlas en el almíbar, asegurando de que queden jugosas por dentro y brillantes por fuera. Luego colocarlas en una fuente y dejar que se enfríen a temperatura ambiente.

Guardar la fuente con las torrijas bañadas al frigorífico. Dejarlas al menos 2 horas hasta que estén bien frías. Este paso es clave para lograr una textura melosa y un postre refrescante.

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Justo antes de servir, reboza las rodajas de plátano en harina (y huevo batido si deseas una capa más dorada). Freírlas en aceite caliente hasta que estén bien doradas y crujientes por fuera, pero cremosas por dentro. Escurrir sobre papel absorbente.

Para el montaje, servir cada torrija bien fría en un plato. Justo antes de llevar a la mesa, colocar encima o al lado las rodajas de plátano rebozado, aún calientes. El contraste entre la jugosidad fría del brioche y el calor dulce del plátano frito crea una combinación irresistible.