'Déjà vu' en Stamford Bridge
El Chelsea buscará vengar ante el Barça la semifinal de 2009 tras apear al Benfica
CHELSEA: Cech; Ivanovic, Cole, David Luiz, Terry (Min. 59, Cahill); Ramires, Lampard, Obi Mikel; Fernando Torres (Min. 88, Drogba), Mata (Min. 79, Meireles) y Kalou.
BENFICA: Artur; Maxi Pereira, Javi García, Emerson, Capdevila; Matic, Witsel; Gaitán (Min. 61, Djaló), Aimar, Bruno César (Min. 72, Bruno César) y Cardozo (Min. 57, Oliveira).
Goles: 1-0: Min. 21; Lampard, de penalti. 1-1: Min. 85; Javi García. 2-1: Min. 90 (+2); Meireles.
Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Expulsó a Maxi Pereira por doble amarilla en el minuto 40 (recibió la primera en el minuto 19). Amonestó a Cardozo (Min. 18), Bruno César (Min. 23), Aimar (Min. 28), Ivanovic (Min. 38), Ramires (Min. 44) y Obi Mikel (Min. 79).
Incidencias: Stamford Bridge. Lleno.
BILBAO. Aquel balón que se encontró Iniesta en la frontal del área y que con el exterior de su pierna derecha estrelló como un obús en las mallas de Cech cuando rondaba el minuto 93 originó el ciclo triunfal del Barcelona de Guardiola. Luego llegaría el parapeto dialéctico sobre el arbitraje del noruego Övrebö, que expulsó a Abidal y obvió alguna acción susceptible de ser pena máxima en el área culé, pero lo único tangible es que aquel 6 de mayo de 2009, también semifinales de la Champions, quedó inmortalizado como el inicio de una era teñida en azul y grana. El Chelsea tendrá ahora la oportunidad de clamar venganza, y los de Guardiola de constatar por enésima vez el porqué de su reinado, en la antesala de la final de Múnich, un cruce donde los catalanes contarán con el factor campo de su lado y que promete chispas.
Al menos en el contador de resultados, nada tiene que ver el equipo londinense a las órdenes de Di Matteo con el que perecía hace solo un mes previo cese de Villas-Boas. Las vacas sagradas se sienten más cómodas y seguras, a la vez que Torres da síntomas de recuperar su feeling. Al club que rige Abramovich le allanó el camino un penalti en el minuto 21, transformado por Lampard, aunque acabó sufriendo de lo lindo en la recta final ante un Benfica que salió decidido a hacer saltar la banca. La tropa de Jorge Jesús, convencido cruyffista desde que el holandés le diera clases hace dos décadas, se lo creyó en el arranque y se hizo con la posesión del cuero, mientras el Chelsea quería apoyarse en la velocidad y el contragolpe. Con todo, el primer aviso llegó de las botas de Mata, a quien le anularon un gol por fuera de juego. Un discutido empujón sobre Cole de Javi García derivó en el chut desde el punto fatídico que Artur estuvo a punto de frustrar. No cejaron en su empeño los lusos mientras el colegiado mostraba su ristra de tarjetas, casi todas al lado visitante; y después de que Cardozo probara suerte desde lejos, un remate del propio delantero paraguayo debió llevar el equilibrio al marcador de no mediar la pierna de Terry, que sacó el balón bajo los palos.
el benfica empata con diez El esloveno Skomina quiso dar carpetazo expulsando antes del descanso a Maxi Pereira. Demasiada losa para el Benfica. Pero lejos de que bajara el telón, la segunda parte empezó eléctrica. Cardozo, cómo no, obligó a que Cech volara con una fotogénica estirada para impedir el tanto y, de inmediato, ni Kalou ni Ramires consiguieron empujar la pelota en boca de gol para echar el candado definitivo. La dupla Mata y Torres, hasta entonces diluida, evidenció que no tiene engrasado su punto de mira en una doble ocasión que esta vez malogró Artur, que luego amargó al marfileño. A cuentagotas fueron cayendo las apariciones hasta que el exmadridista Javi García igualó y puso de los nervios al respetable blue. Ya en el descuento, y con el Benfica volcado en busca del billete, un trallazo de Meireles propició el alivio a la hinchada de Stamford Bridge, donde ya sonaban los tambores a déjà vu, uno de esos recuerdos que ansían desterrar de su memoria. Solo que ahí volverá a estar el Barcelona para decirle que Övrebö fue una excusa.