El sector industrial europeo reclamó hoy en Bilbao promover una agenda de actuaciones que refuerce la competitividad de la Unión Europea, en un contexto de “incertidumbre” y de “desindustrialización”. La sede de Iberdrola acogió durante dos días el encuentro ordinario de la European Round Table for Industry (ERT), en la que participaron altos directivos de 60 de las principales empresas industriales de la UE, y que fue clausurada por el lehendakari, Imanol Pradales. En su intervención, Pradales destacó que las fortalezas del modelo europeo, basado en el bienestar social, la democracia y la paz, estarán “en riesgo” si no se trabaja por la autonomía estratégica del continente y la competitividad de sus empresas.
Configurado como foro empresarial, en la ERT participan los primeros ejecutivos y presidentes de 60 de las compañías más relevantes de Europa. Su trabajo se articula a través de sesiones plenarias semestrales a las que asisten los consejeros delegados y presidentes de las compañías miembros. El encuentro celebrado estos días en Bilbao ha congregado a asesores clave y altos ejecutivos con el objetivo de preparar la próxima reunión plenaria de los miembros de la ERT, que tendrá lugar en mayo, en Suecia.
El momento es preocupante para la industria de la Unión Europea, con índices de crecimiento frágiles o en retroceso en los países más importantes, como Francia, Alemania o Italia. A la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania y los aranceles de la Administración Trump se une ahora la situación de conflicto en Oriente Medio, que está castigando con dureza a toda la industria con consumos intensivos de energía. Ante esa coyuntura, la ERT proclamó la “urgente necesidad” de “impulsar la agenda de competitividad” de la Unión Europea. Además del debate sobre política energética, los representantes del sector también abordaron otros temas. La política industrial y de competencia, la innovación, la seguridad y la defensa, el mercado único, la inteligencia artificial y el comercio, estuvieron sobre la mesa en el encuentro desarrollado en Bilbao, que ya acogió una reunión de la ERT en 2021, tras la pandemia.
El secretario general de la ERT, Anthony Gooch Gálvez, destacó en su intervención que, en los últimos años, Europa se ha enfrentado a “numerosos focos de incertidumbre y a una preocupante tendencia a la desindustrialización”. Gooch Gálvez subrayó que Euskadi constituye “uno de los ejemplos más destacados de la reinvención de los tradicionales núcleos industriales del continente”.
Por su parte, el lehendakari, que agradeció a ERT, a Iberdrola y a su presidente, Ignacio Galán, acoger este evento en Bilbao, indicó que la actualidad se caracteriza por una larga guerra en Ucrania, aranceles estadounidenses en “constante cambio” y una crisis de suministro energético, a los que se une el auge del “líderes autoritarios” y la disrupción tecnológica. Tras recordar las recientes palabras del Papa de que “no es un tiempo de cambios sino un cambio de tiempos”, recalcó que Europa no es solo un continente, sino también una forma de vida basada en valores como la paz, democracia, derechos humanos y justicia social.
No obstante, Pradales advirtió de que todo está “en peligro” si no se actúa para fortalecer la autonomía estratégica y la competitividad de las empresas. Tras añadir que sin el éxito de las empresas “no puede haber bienestar”, afirmó que la competitividad no es solo la base de la prosperidad sino de la seguridad y de las democracias. Pradales señaló que, por su parte, Euskadi se “enorgullece” de su cultura, identidad y valores democráticos y aludió a que cuenta con un “sistema único de autogobierno político, económico y financiero”.
El lehendakari apuntó que Euskadi es “una de las regiones con mayor autonomía de Europa” y el “uso eficaz” de estas competencias ha permitido “construir un modelo propio que combina un entorno favorable a las empresas y la cohesión social”. Pradales defendió que el “éxito” de este modelo ha posicionado a Euskadi, junto a los “más avanzados de Europa” en términos de renta per cápita, porcentaje industrial del PIB, innovación e igualdad. Asimismo, Pradales puso en valor la excelencia en la fabricación que se da en Euskadi, la concentración de empresas energéticas, centros de investigación especializados y personal altamente cualificado en el ámbito de las redes y redes energéticas, la innovación y el talento. Junto a todo ello, subrayó la “sólida colaboración” entre empresas y administración pública.