La densa niebla que se ha registrado por momentos en Santander ha obligado a desviar varios vuelos que tenían previsto aterrizar en el aeropuerto Seve Ballesteros. Dos de ellos han terminado en el aeródromo de Bilbao.
El primero de estos vuelos que tenía previsto aterrizar en Cantabria y lo ha hecho en La Paloma ha sido un vuelo regular con Madrid como procedencia. Operado por Iberia, el destino final ha sido distinto al previsto. Lo mismo ha sucedido con una aeronave que se aproximaba desde el aeropuerto de Oberpfaffenhofen, en Alemania. En este caso era un avión de la aerolínea estadounidense Netjets que ha terminado en suelo vizcaino.
Más desvíos, pero no a Bilbao
Por lo general, la mañana ha sido complicada en el aeropuerto Seve Ballesteros, ya que estos dos vuelos no han sido los únicos que han tenido que ser desviados. El vuelo procedente de Bucarest, operado por Wizz Air –aerolínea húngara que está haciendo una gran apuesta en el aeropuerto de Bilbao– ha terminado aterrizando en Zaragoza. Después de este cambio de destino, los pasajeros de ese vuelo terminaron la ruta en Santander, tal y como estaba previsto. Otro vuelo procedente de Dublín, operado por Ryanair terminó desviándose a Toulouse.