Parte de la plantilla de Tubos Reunidos se ha concentrado este viernes frente a la sede de la empresa en Bilbao como respuesta al cambio de ubicación de las reuniones de la Mesa Negociadora del ERE, alegando motivos de seguridad, "para que no silencien las protestas", según han trasladado los delegados sindicales.
La concentración ha tenido lugar en la calle Máximo Aguirre de Bilbao, frente al edificio de oficinas en cuyo octavo piso está una de las sedes de Tubos Reunidos, y a la misma se ha sumado más de un centenar de trabajadores convocados por el Comité de Empresa de la planta de Amurrio.
Mesa de negociación
Esta concentración forma parte del calendario de movilizaciones y paros que tiene convocada la plantilla hasta el día 9, fecha de la última de las reuniones de la Mesa Negociadora del ERE planteado por la dirección para despedir a 301 trabajadores y en la que por el momento se cierra el período de consultas, siempre y cuando no se produzcan prórrogas.
El delegado de LAB en el Comité de Empresa de Amurrio, Oier Bidaurratzaga, ha explicado que la próxima reunión está fechada para el día 4 de marzo "y todavía no se sabe dónde", ya que en la anterior reunión, el jueves, "hubo un cambio de ubicación por seguridad".
"A la mesa negociadora se nos trató como a delincuentes, se nos quería cachear por si llevábamos no sabemos qué a la reunión. Les demostramos nuestro malestar, les dijimos que no entraríamos si seguían con los cacheos y que no íbamos a aceptarlo. Al final lo aceptaron y subimos", ha explicado.
Por otra parte, ha subrayado que, mientras el cuarto punto del Plan de Viabilidad presentado por la dirección trata sobre la búsqueda de financiación, "dicen que tienen que reestructurar la deuda y hablan de encarecer este ERE", por lo que "hay cosas que no se entienden muy bien".
En ese sentido ha asegurado que "valorarán los pasos a seguir", ya que hasta el día 9 hay paros y acordarán con la plantilla más movilizaciones a partir de ese día. "Existe la posibilidad de todo, menos de firmar el ERE", ha defendido, preguntado por la posibilidad de llegar a una huelga indefinida.
Por su parte, el delegado de ESK, Gorka Abascal, ha explicado que la concentración se ha llevado a cabo en Bilbao "para que no silencien las protestas", tras el cambio de ubicación de las reuniones por parte de la dirección de la empresa.
Despidos en Tubos Reunidos
Tras recordar que aún quedan dos reuniones más, los días 4 y 9 de marzo, ha criticado que la dirección "no quiere negociar" la cifra de despidos, "que es inamovible", ya que "dicen que hay que cerrar la acería y externalizar la logística sí o sí". "Solo entran a negociar el precio de los despidos", ha denunciado.
En ese sentido ha evitado "entrar a valorar el precio de los despidos" ya que considera que "no están justificados". "Nos parece una jugada sucia lanzar comunicados a la prensa y a los trabajadores en los que se pone fecha límite a los trabajadores para adherirse a esos despidos, que todavía no están decididos o no deberían estarlo, si se están negociando de buena fe", ha lamentado.
Carta reivindicativa
Durante la protesta, que ha comenzado minutos antes de las 11.30 horas, se han entonado cánticos como "ez, ez, ez, kaleratzerik ez" y "en TR no sobra nadie", además de señalamientos a la dirección.
Minutos antes de las 12.00 horas, los delegados sindicales han negociado con los agentes de la Ertzaintza presentes en la manifestación para que una representación de los mismos accediera al octavo piso del edificio y entregara en mano a la dirección de Tubos Reunidos una carta con sus reivindicaciones. La entrada al edificio ha estado custodiada en todo momento por varios agentes.
Una vez aceptadas las condiciones, algunos de los representantes sindicales han accedido al interior del edificio, apoyados entre aplausos por los trabajadores que estaban concentrados, para entregar el documento a la dirección. Minutos después de las 12.00 horas, han regresado para explicar que han tenido que meter las hojas por debajo de la puerta porque "no había nadie".
Tras el anuncio, la concentración ha proseguido en la confluencia entre las calles Máximo Aguirre y Doctor Achúcarro, unos metros más adelante de la sede bilbaína de Tubos Reunidos, sin registrarse incidencias.