Boeing ha anunciado en el Salón Aeronáutico de Singapur el mayor contrato de intercambio de trenes de aterrizaje de su historia, que incluye dar servicio de este tipo a más de 75 aeronaves de las flotas 737 Max y 787 operadas por el grupo Singapore Airlines, según un comunicado.
Desde el fabricante, destacan que este programa ofrece flexibilidad en la programación de las revisiones, ya que "reduce la necesidad de que las aerolíneas mantengan grandes cantidades de repuestos 'in situ' y acorta el tiempo de mantenimiento de las aeronaves en tierra".
"Al combinar nuestro inventario global y nuestra capacidad de distribución rápida con la planificación de mantenimiento de la aerolínea, este acuerdo permite entregar repuestos con mayor rapidez y más cerca de las operaciones, lo que reduce el tiempo de inactividad y garantiza un servicio consistente y confiable", ha valorado el vicepresidente sénior de Repuestos, Distribución y Cadena de Suministro de Boeing Global Services, William Ampofo.
Mejorar la preparación de la flota
Además, el acuerdo complementa la cartera más amplia de productos de posventa de la compañía, que incluye distribución de piezas, gestión de reparaciones y soluciones logísticas diseñadas para mejorar la preparación de la flota y reducir las interrupciones relacionadas con el mantenimiento.
Por otro lado y en relación al intercambio de tren de aterrizaje, Boeing también anunció que la japonesa ANA recibió la entrega número 100 de este tipo de producto. Así, la aerolínea ha obtenido e instalado conjuntos de trenes de aterrizaje a través del programa de intercambio en 30 de sus aviones 787.
65 intercambios de ANA
ANA cuenta con contratos para dar soporte a su flota de 787-8 y 787-9, sumado a otros recientes que incluyen a clientes no identificados que han firmado un total de 65 intercambios para sus flotas de 787-8 y 787-9.
En los últimos 20 años, el fabricante ha contratado con éxito el intercambio de más de 480 colas de 787 de 34 aerolíneas en el sistema de intercambio de trenes de aterrizaje.