Las carteras de pedidos de las empresas vascas remontan el covid

Las compañías constatan la mejoría en su ritmo de contratación | Pese a la incertidumbre por la lucha contra la pandemia y la espera por los fondos Next, la economía se reactiva

08.08.2021 | 00:12
Un trabajador de Vicrila en la fábrica de Leioa.

El mercado de futuros de las empresas industriales es su cartera de pedidos, un termómetro que mide la temperatura de la actividad en un horizonte temporal determinado y que permite tomar decisiones de inversión o de contratación de personal. En algunas ocasiones no es necesario firmar un contrato de suministro, basta con percibir señales de recuperación para dar un paso en una dirección concreta.

Varias empresas vascas valoran la salud de sus contratos en un contexto tan complejo como la salida de una crisis atípica y que sigue sujeta a la evolución de la pandemia. Algunas de ellas ya superan los ritmos de producción previos al covid. Otras han marcado en el calendario ese momento y también hay compañías que han encontrado la corriente que les puede arrastrar hasta ese punto. Con cautela y con la mirada puesta en la lucha contra la crisis sanitaria, todas coinciden en que hay motivos para el optimismo a corto plazo.

De ellas, el centro de investigación y desarrollo tecnológico Tecnalia maneja los números de su actividad, pero también tiene datos para constatar la salud de las empresas que contratan sus servicios. Su subdirector general de Mercado, Agustín Sáez, destaca el buen tono de las inversiones de las compañías, aunque lo mejor está por venir. "La I+D+i está decalada algunos meses tanto para las ralentizaciones como para las aceleraciones porque muchos desarrollos no son del corto sino del medio o largo plazo. Por ello, aunque este primer semestre está siendo bueno, la mejora más evidente debería llegar a finales de año o primeros del 2022", afirma.

En Tecnalia la actividad se mantiene incluso en épocas de vacas flacas. Sáez detalla que 2020 fue "muy bueno en términos de proyectos de especialización a medio plazo y algo peor en desarrollos empresariales del medio-corto por razones obvias". En este curso, los pedidos de las empresas han repuntado "claramente" en algunos sectores pero el perfil es más bajo en otros. En el computo general, el centro de investigación prevé un crecimiento importante los próximos 12 meses gracias además al impulso de los fondos europeos.

los fondos europeos 

"Obviamente la dinámica y ritmos de asignación en forma y plazo de los fondos Next Generation está afectando considerablemente, pero afortunadamente los programas de I+D del Gobierno vasco no se han ralentizado y nos permiten acelerar los desarrollos más urgentes e importantes", subraya. La previsión es cerrar el ejercicio con una facturación de en torno a 119 millones de euros, la cifra más alta alcanzada.

Las empresas vascas asumieron el año pasado que había que seguir invirtiendo y esa fue la vacuna de Tecnalia contra el coronavirus. Cuestiones como la transición energética y digital reforzarán este curso su actividad. La dinámica es común a todo el tejido productivo y, aunque Tecnalia no ha cerrado acuerdos concretos con nuevos clientes, sí se ha tomado contacto compañías que esperan la llegada de los fondos europeos para arrancar grandes proyectos.

"No existe un sector claro destacado, los tres grandes ámbitos de la especialización RIS3 están reaccionando bien traccionados por las distintas transiciones: la transición energética y medioambiental hacia energías limpias, la transformación digital, la industria inteligente y la salud personalizada cubren el 85% de nuestra cartera", indica el subdirector de Mercado del centro tecnológico. Hay sin embargo cuestiones que todavía generan "muchas dudas". El ritmo de llegada del dinero del programa Next Generation, la "lentitud de la recuperación de ventas en Alemania, gran tractor, y el impedimento de viajar libremente a América y Asia hace que los tempos no estén claros", constata Sáez.

Más allá de los números de las grandes compañías energéticas, Iberdrola y Siemens Gamesa, el campeón vasco de cartera de pedidos es el fabricante ferroviario CAF, que acumula 8.900 millones de euros en contratos a futuro y que ha arrancado el año con una actividad frenética. Su récord son los 9.500 millones de 2019 y al ritmo actual corre serio peligro.

transición energética 

La diversificación es una de sus principales armas. La construcción de trenes y tranvías sigue siendo el core de su actividad con más de 8.000 millones contratados, pero los autobuses eléctricos ya suponen una parta importante del negocio, cerca de 800 millones. CAF es uno de los agentes más activos en el ámbito de la transición energética. También juega en esa liga Sarralle, compañía de ingeniería industrial especializada en los sectores del acero, medio ambiente y energía, logró el año pasado mantener su facturación y prevé un repunte del negocio este curso. Leire Eguren, directora de Márketing y Comunicación del grupo guipuzcoano explica que el largo periodo de maduración de los proyectos permitió a la compañía seguir con la actividad en 2020 gracias a pedidos anteriores.

Con todo, en el último trimestre se notó un parón en la contratación y la dinámica continuó en el primer trimestre de este 2021. Durante esos meses hubo "mucha preocupación y precaución" porque "el horizonte no estaba del todo claro".

Se desconocía cómo iba a evolucionar la pandemia, el ritmo de vacunación y si se iba a poder viajar para cerrar nuevos pedidos. "Pero visto cómo ha evolucionado el primer trimestre, se percibe una recuperación de la actividad y las perspectivas son buenas", señala. En el caso de Sarralle, aunque el año pasado no fuera el momento adecuado, la compañía sí estaba en el sitio justo ya que está especializada en el diseño e implementación de procesos productivos eficientes desde el punto de vista energético. Logra que sus clientes reduzcan los consumos y emisiones de CO2 en la fabricación, pero también les permite valorizar residuos e impulsar la economía circular. "Las empresas están analizando inversiones para modernizar sus instalaciones. No son procesos de un día para otro y no hay en estos momentos muchos, pero se ve que hay movimiento, peticiones de oferta", indica Eguren.

La transición energética está en el norte de las administraciones y empresas y es un movimiento imparable. "Europa está a la carrera: los países y las empresas siderúrgicas compiten por fabricar el acero más verde. Sarralle puede participar en esa carrera", añade.

Otras compañías, en cambio, han tenido que buscar nuevos nichos de negocio y mercados para superar el bache del covid. Es el caso del fabricante de copas y vasos, Vicrila que "superó 2020 ampliando y reforzando su presencia a nivel mundial".

Según explican fuentes de la empresa vizcaina, la situación de la hostelería en España y Europa "obligó" a la fábrica de Leioa "a impulsar sus otros dos canales de venta: grandes distribuidores y envases para productos alimentarios". Sus exportaciones ya alcanzan el 40% de sus ventas. Impulsar el comercio exterior es una medida que ya estaba prevista en su plan estratégico, pero que se "tornó absolutamente necesaria en pandemia para mantener la actividad de la compañía".

Otra empresa vizcaina, Ingeteam, ha detectado una "tímida vuelta a la normalidad operativa" de la actividad comercial en el primer semestre de esta año. "La captación de pedidos sigue creciendo y somos moderadamente optimistas. Estamos esperanzados en el retorno de los principales eventos feriales y de congresos que esperamos se retome con fuerza a partir del próximo mes de septiembre", declaran desde la ingeniería. Como la mayoría de las compañías, Ingeteam mantuvo la relación con los clientes de forma telemática durante los meses más duros de la pandemia, pero tuvo lógicamente dificultades en establecer nuevas relaciones comerciales.

A pesar de las limitaciones y restricciones de movilidad de personas y mercancías, el Grupo Ingeteam logró "mantener su ritmo y la operativa de los centros de producción pese a todo". Con todo, "la disponibilidad de algunas materias primas y componentes ha sufrido algunos problemas de transporte y plazos de entrega", así como un "gran encarecimiento en algunos casos, que arrastramos y se están viendo agudizados en lo que llevamos de 2021".

Con una actividad y mercado totalmente diferente, el fabricante guipuzcoano de herramientas Bellota vive una "auténtica salida en V" de la crisis del covid. Su director general, Bienvenido Calvo, explica la clave del momento "sano" de su actividad: "Nuestra diversificación en muchas áreas nos permite estar al abrigo en situaciones como esta. Si un producto baja mucho, puedes compensarlo con otro que sube".

Bellota fabrica herramientas para la agricultura, la construcción y la industria y calzado de seguridad. Durante el confinamiento se vivió un "boom" en el sector primario por el incremento de la producción alimentaria, y en el ladrillo, tanto en lo relativo a la obra nueva como en la rehabilitación de viviendas profesional y doméstica. De modo, que, aunque actividades como la automoción y la aeronáutica tardaron más en despertar, la agricultura y la construcción impulsaron a la compañía de Legazpi y la situaron en una posición inmejorable.

"Hemos superado ya los niveles de ventas previos a la pandemia, podemos estar un 25% o un 30% por encima de 2019, porque, en este primer semestre, la salida ha sido realmente fuerte para nosotros. Nuestro reto es mantenernos", indica Calvo.

"Hemos superado ya los niveles de ventas previos a la pandemia, nuestro reto es mantenernos"

bienvenido calvo

Bellota

"Europa está a la carrera: compite por fabricar el acero más verde y podemos participar"

Leire Eguren

Sarralle

"El primer semestre fue muy bueno, pero la mejora más evidente será los próximos meses"

Agustín sáez

Tecnalia


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