Elezkano será el segundo semifinalista

Danel Sufre, Danel ruge

El delantero de zaratamo completa las semifinales del Manomanista al superar a Peio Etxeberria en el frontón Beotibar de Tolosa y se medirá a Iker Irribarria en el astelena

09.02.2020 | 02:26
Danel Elezkano celebra un tanto peloteado en el frontón Beotibar de Tolosa.

Elezkano II 22
Peio Etxeberria 13

Duración: 44 minutos de juego.

Saques: 2 de Elezkano II (tantos 17 y 18) y 2 de Peio Etxeberria (tantos 5 y 6).

Pelotazos: 222 pelotazos a buena.

Tantos en juego: 8 de Elezkano II y 7 de Peio Etxeberria.

Errores: 4 de Elezkano II y 12 de Peio Etxeberria.

Marcador: 1-0, 1-1, 4-1, 4-2, 6-2, 6, 10-6, 10-7, 12-7, 12-8, 13-8, 13-9, 13-12, 20-12, 20-13 y 22-13.

Apuestas: Se cantaron posturas de salida de 100 a 70 a favor de Danel Elezkano.

Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final del Campeonato Manomanista de la LEP.M disputado en el frontón Beotibar de Tolosa. Buena entrada. 610 espectadores. En el primer partido, correspondiente al Manomanista de Segunda, Darío ganó a Erasun (22-5). En el tercero, Jaka-Martija vencieron a Ezkurdia-Erostarbe (11-22).

Bilbao - "Como ya dije el año pasado, no me considero un pelotari manomanista", dijo Danel Elezkano ayer en la contracancha del Beotibar de Tolosa. El de Zaratamo, que estará por segundo año consecutivo en las semifinales del mano a mano, el campeonato más importante del curso manista, no termina de verse en el perfil del duelista en toda la cancha. Pero funciona. Es pelotari hasta el tuétano. Y eso es algo que no se compra con dinero ni con esfuerzo. Hay intangibles cosidos en el ADN, atados a la cadena genética, que solo afloran cuando desde niño se vive en las paredes de un frontón y se come pelota, se respira pelota, se sueña pelota y se vive pelota. Hay cosas que sobreviven al paso del tiempo y viven en la raíz de la especialidad. El zaratamoztarra sufrió en su estreno como cabeza de serie ante Peio Etxeberria, desencadenado en la búsqueda del partido, pero también ganó. Lo hizo anclado en una primera parte en la que aguantó el ritmo endiablado de su contrincante como pudo. Eso sí, Danel siempre comandó el luminoso.

El de Zenotz, apóstol del espectáculo, un amasijo de nervio y remate, se ató a la hoja de ruta que ya trazó ante Beñat Rezusta y tan buen resultado le dio. Pero Danel supo nadar y guardar la ropa. Y resurgir en medio del partido.

Ocurre que, si bien no comenzó inspirado en el primer disparo, Elezkano II mejoró a mitad de choque. De hecho, después de un acercamiento muy peligroso de Peio Etxeberria, que se colocó 13-12 desde el 13-8, comenzó el despegue de Danel. Fue tras un yerro del navarro, que dominó, pegó y su pelotazo nervioso acabó por besar el colchón lateral del Beotibar. A partir de ese instante, Elezkano II mejoró la base, el saque, y pudo acertar. Peio, inmerso en el arrebatado ciclón de su juego, no vio la cara. Su patrón, centrado en una velocidad espídica, tiene riesgos. Coleccionó cruces. Mal asunto. Muchos regalos (doce). Una losa a largo plazo. En el todo o nada, la vida se cuenta por aciertos. En la segunda mitad del partido del Beotibar, a Etxeberria se le apagó la luz y su contrincante no perdonó.

La cuestión es que las dudas de los primeros compases desaparecieron y Danel aportó a la última eliminatoria de cuartos de final la solidez que le faltó a Peio, que tropezó en la cable del funambulista. En un encuentro debatido en los cuadros alegres, el delantero campeón del Parejas se quitó las dudas del estreno con buen final de fiesta. Tuvo oficio. Tuvo seriedad. Quizás no fue el mejor Elezkano II, pero sí que tiró de solvencia. Su rival únicamente pudo romper la tendencia con un zurdazo. Iban 20-12 y era tarde. Danel no perdonó. Sufrir. Rugir. Ganar. 22-13. El vizcaino se enfrentará a Iker Irribarria en busca de la final del Manomanista el 19 de mayo en el Astelena de Eibar.

Darío, semifinalista de segunda Por otro lado, Darío Gómez se clasificó ayer para las semifinales del Campeonato Manomanista de Segunda con holgura. El delantero de Ezcaray superó con facilidad a Jon Erasun, al que venció por la vía rápida (22-5). El golpe del riojano fue clave.