Ascenso a la Tercera RFEF

El Uritarra o el éxito de un modesto

Presidente y entrenador del club de Larrabetzu analizan la gesta de su equipo, que por primera vez en su historia militará en la tercera RFEF

22.06.2021 | 08:52
La plantilla del Uritarra celebra el ascenso a Tercera RFEF el domingo en Galdakao.

Con el histórico ascenso del Uritarra a la Tercera RFEF, el domingo se confirmó el triunfo del fútbol modesto, del fútbol no profesional, demostrando así la posibilidad del éxito en un club en el que sus jugadores y técnicos no cobran nada, ni primas. Un club fundado en 1947 que ha tocado el cielo con su gesta, logrando el campeonato, por delante de potentes rivales como Zamudio, Galdakao, Getxo o Bermeo. Su presidente, Iban García Larrazabal, en su octavo año de mandato, aún emocionado, no cabía en su cargo. "Si hablas con Beñat e Ibai, yo les insistía que íbamos a subir, desde antes de empezar. Y yo era el que no quería jugar porque me parecía imprudente y un suicidio económico. Pero no sé por qué, pero yo creo mucho en este equipo", advertía.

El Uritarra anunciaba en su página web que su objetivo a corto plazo es asentarse en División Honor. "Ha sido muy rápido. Pero tiene mucho que ver alrededor del club. Ayer (por el domingo) llegábamos a la plaza, y se acercaban y se abrazaban a nuestras piernas los críos llorando, y ves la cuadrilla de chavales que va a animar a los partidos, Errebaleko hintxak, desde 10 hasta 30 años, todos juntos, unidos y eso se refleja en el equipo. Muchos pueden decir que tienen mejores o peores jugadores que nosotros, eso está en gustos y en colores, pero que alguien tiene mejor equipo que nosotros, es imposible. No hay. Es un equipazo -vuelve a emocionarse-. Es mucho currelo, nuestro y antes que nosotros, de mucha otra gente, y de los chavales que juegan, los que animan y los que jugarán€ Llegas a Larrabetzu y ves a todo el pueblo junto y hace mucha ilusión", relata el máximo mandatario.

Después de tres temporadas en División Honor, el Uritarra, por primera vez, jugará en categoría estatal. "Hace mucha ilusión poder competir en Tercera. Hay que vivir lo que tenemos hoy y pensar que hace muy poco tiempo estábamos jugando, por poner un ejemplo, en Fruniz, con todo el respeto al pueblo, al club, al campo y a todos. Nosotros el año que viene vamos a jugar en Lasesarre y seguro que no nos van a meter ningún baile", defiende García Larrazabal.

Beñat Etxebarria, en su séptima temporada como técnico del Uritarra, ha logrado un verdadero hito, junto con el segundo entrenador, Ibai Pujol. "Estamos muy felices. No somos conscientes de lo que hemos logrado. Tendrán que pasar unos días o hasta que no empecemos a jugar en Tercera, no vamos a ser conscientes de lo que hemos hecho", explica el técnico bilbaino. Etxebarria, tras coger el equipo en Preferente, lo ha puesto entre los grandes, hecho de una gran magnitud, incluso con las inclemencias sufridas. "En septiembre, a la hora de confeccionar el equipo, éramos conscientes de que había muy buena plantilla. Pero en Honor solo sube uno. Hay equipos que se tiran años intentando subir y no lo consiguen, y a base de mucho presupuesto. Pero nosotros estábamos muy ilusionados con la plantilla que había. Tras los parones, además, se nos fueron cuatro jugadores. Pensábamos que no se iba a jugar y nos entraron más dudas. Al principio no estuvimos bien en la liga, pero sacábamos los resultados y como el equipo ha ido creciendo a nivel físico y táctico, poco a poco, hemos ido a mejor y hemos llegado al tramo final bastante bien. Se ha visto que la plantilla era buena y larga", dice Etxebarria.

Pronto toca la confección de un nuevo plantel con nuevas miras, aunque el míster quiera parar el tiempo. "Habrá que hablar con todos e iremos planificando la temporada que viene. Tampoco nos hemos parado a pensar mucho en esto", comenta. Entre tanta celebración y agradecimiento, Beñat Etxebarria se acordaba del pueblo de Larrabetzu. "Me acordé mucho. De los chavales de Errebaleko hintxak que vienen a animarnos, de los exjugadores, exdirectivos y toda la gente que ha pasado por el club. En general, del pueblo de Larrabetzu. Aquí es una locura. La fiesta empezó en Galdakao. Fuera del campo se les oía con bengalas y sin poder ver algunos el partido, porque todos no podían entrar. Luego, en Larrabetzu todos volcados con el recibimiento que nos hicieron. Una gozada. Es un pueblo diferente para eso", finaliza.

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