Getafe 0 - 1 Eibar

MaksiMovic le da la vida al Eibar

Recio anota un penalti por mano en el último minuto y resuelve un partido marcado por el miedo

10.05.2021 | 01:07
Dmitrovic levanta a Recio, autor del gol de la victoria.

Getafe 0

Eibar 1

GETAFE: Soria; Damián, Djené, Timor, Olivera; Nyom (Min. 91, Aleñà), Maksimovic (Min. 91, Ángel), Arambarri, Cucurella; Enes Ünal (Min. 78, Chema) y Jaime Mata.

EIBAR: Dmitrovic; Corra, Oliveira, Arbilla, Cote; Bryan Gil, Atienza, Diop, Edu Expósito (Min. 70, Recio); Sergi Enrich y Kike García.

Gol: 0-1: Min. 89; Recio, de penalti.

Árbitro: Alberola Rojas (Comité Castilla-La Mancha). Mostró tarjeta amarilla a Kike García y a Diop por el Eibar y a Timor por parte del Getafe.

Incidencias: Coliseum Alfonso Pérez, sin público.

Una mano del serbio Nemanja Maksimovic regaló un penalti al Eibar, que ganó 0-1 en Getafe con un tanto de Recio desde los once metros en el minuto 89 con lo que el conjunto armero tomó aire para mantener intacto su sueño por la permanencia.

El Getafe se metió en un lío increíble. Salió a por el empate, buscó un punto que habría sido bueno para marcar distancia respecto a los puestos de Segunda y acabó escaldado. El Eibar, que sumaba seis meses sin ganar fuera de Ipurua y estaba casi desahuciado, logró su segunda victoria consecutiva y, tras la derrota del Valladolid, está a sólo dos puntos de la salvación.

Con mucho en juego sobre el césped del Coliseum Alfonso Pérez, ambos equipos salieron a no fallar. El error iba a ser penalizado de gravedad en un choque en el que se preveían pocas ocasiones sin continuidad en el juego. Un dato al final de la primera parte, fue contundente: cuando se cumplió el minuto 45, el juego había estado interrumpido 31.

En todo ese tiempo, apenas hubo dos ocasiones. Una de Sergi Enrich que acabó con el balón por encima de la portería de David Soria tras un disparo a bote pronto, y otra de Jaime Mata, que remató fatal cuando tenía espacio y tiempo para haber elegido otras opciones. Entre medias, no hubo nada más. Sólo interrupciones y balonazos de un campo a otro. Y, sobre todo, hubo muchos golpes.

Los artistas del Getafe, Carles Aleñà y Takefuso Kubo, estaban en el banquillo. El del Eibar, Bryan Gil, era un fantasma sobre el césped, eclipsado por tanto pelotazo que no permitía ni una floritura.

En la segunda parte, no había acierto por ningún lado. Todos hacían honor a una estadística terrible: Eibar y Getafe, con 26 goles a favor, son los que menos anotan. Hasta que llegó la acción clave. Maksimovic, al filo del final, tocó el balón con la mano dentro del área. Recio no falló y el Eibar pasó de la desesperación a la esperanza en tan solo un instante.

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