Liga de Campeones

Griezmann, luz en un gris Barça

26.02.2020 | 06:16
Messi y el portero colombiano Ospina se retuercen de dolor tras chocar en una jugada.

El equipo azulgrana ofrece un soporífero recital de posesión, pero se va de Nápoles con un valioso empate

Nápoles1

Barcelona1

NÁPOLES: Ospina; Di Lorenzo, Maksimovic, Manolas, Mario Rui; Fabián, Demme (Min. 80, Allan), Zielinski; Callejón (Min. 74, Politano), Mertens (Min. 55, Milik) y Insigne.

BARCELONA: Ter Stegen; Semedo, Piqué (Min. 93, Lenglet), Umtiti, Junior; Busquets, Rakitic (Min. 56, Arthur), De Jong, Vidal; Messi y Griezmann (Min. 87, Ansu Fati).

Goles: 1-0: Min. 30; Mertens; 1-1: Min. 56; Griezmann.

Árbitro: Felix Brych (Ale). Amarilla a Insigne y a Mario Rui, del Nápoles, y a Busquets, Messi y Griezmann . Expulsó por doble amonestación a Vidal (m.87 y m.89).

Incidencias: San Paolo, 60.000 espectadores.

Un gol de Antoine Griezmann matizó una gris prestación del Barça y le dio un valioso empate ante el Nápoles en San Paolo. Tras pagar su lenta y estéril posesión e irse al descanso perdiendo tras un golazo del belga Mertens, el Barça igualó al comienzo de la reanudación gracias a Griezmann, en una acción nacida de un gran pase de Sergio Busquets.

La segunda diana en esta Champions para Griezmann fue la mejor noticia de la visita al San Paolo para un Barcelona que acabó con diez por la doble amonestación al chileno Arturo Vidal y que tampoco podrá contar con Busquets para la vuelta del 18 de marzo en el Camp Nou.

El cuadro barcelonista, con el francés Samuel Umtiti en la zaga junto a Gerard Piqué, quien acabó sustituido por molestias en un tobillo, y el croata Ivan Rakitic en el centro del campo como principales novedades en el once de Setién, controló el balón, pero le costó jugar en vertical ante un Nápoles extremadamente compacto, que se encerraba con las tres líneas en pocos metros y que buscaba ofender al contragolpe.

Mertens, en presión constante sobre Busquets, dificultó el trabajo de un Barça que en la primera mitad solo remató una vez a portería con Messi (m. 8), en su estreno en el San Paolo, y que pagó una indecisión defensiva de Junior Firpo con el gol napolitano.

A la media hora de juego, el polaco Piotr Zielinski superó al lateral izquierdo barcelonista y ofreció el balón a Mertens, quien fulminó al meta alemán Marc-André Ter Stegen con un derechazo a la escuadra. Un gol histórico para el delantero belga, que alcanzó al eslovaco Marek Hamsik como máximo goleador del Nápoles (121 goles).

Necesitaba nuevas soluciones el Barça, en un San Paolo que rugía y que estuvo a punto de celebrar el segundo gol antes del descanso, cuando el griego Kostas Manolas, viejo conocido del conjunto barcelonista por haberle eliminado de la Champions con el Roma en 2018, remató fuera una asistencia de José Callejón.

No empezó de forma mejor la segunda mitad, con Busquets que vio una amarilla por frustración. Su falta provocó la lesión de Mertens, que fue obligado a pedir el cambio.

Fue precisamente tras la salida del delantero belga del Nápoles que Busquets contó con más espacio y un magistral pase vertical liberó a Semedo, quien ofreció a Griezmann el cómodo balón del 1-1 (m.57).

Un partido hasta ese momento muy bloqueado tácticamente se volvió más imprevisible, con Insigne y Callejón que perdonaron el segundo gol napolitano y Messi que no consiguió rematar por pocos centímetros una asistencia de Arturo Vidal y que acabó amonestado por arrollar involuntariamente al meta David Ospina.

Vidal acabó expulsado por ver dos amarillas entre el 87 y el 89 por falta y protestas con el portugués Mario Rui, Piqué tuvo que retirarse por molestias en un tobillo y todo queda pendiente para el Camp Nou.

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