Real Madrid 2 -2 Celta

No hay enemigo pequeño

El Celta empata el partido a cuatro minutos del final, sale de los puestos de descenso y desnuda las carencias defensivas del Real Madrid

17.02.2020 | 06:17
Rubén Blanco detiene el balón ante el acoso de Vinicius.

Real Madrid 2

Celta 2

REAL MADRID: Courtois; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos (Modric, m. 81), Valverde; Bale (Mendy, m. 84), Hazard (Vinicius, m. 73) y Benzema.

CELTA: Rubén; Kevin Vázquez (Pione Sisto, m. 55), Aidoo, Murillo, Araujo, Olaza; Rafinha, Okay, Bradaric (Santi Mina, m. 83); Iago Aspas y Smolov (Denis Suárez, m. 70).

Goles: 0-1: Min. 7; Smolov. 1-1: Min. 52; Kroos. 2-1: Min. 65; Ramos de penalti. 2-2: Min. 86; Santi Mina.

Árbitro: Alberola Rojas (Comité Castellano-Manchego). Amonestó a Bale y Carvajal por el Real Madrid; y a Olaza y Okay por el Celta.

Incidencias: Bernabéu, unos 72.000 espectadores.

madrid - Un pase mágico de Denis Suárez para el gol de Santi Mina a cuatro minutos del final tiró por tierra la remontada del Real Madrid, de nuevo con la fragilidad defensiva que le costó la eliminación de la Copa, y dio un punto de oxígeno a un Celta que sale del descenso.

Entendió Zinedine Zidane que el escenario era el adecuado para el regreso de Eden Hazard. La realidad es que a estas alturas de temporada, cuando un equipo se juega tanto como el Celta, no hay partido asequible. Defensa de cinco rocosa, de esas que habitualmente se le atragantan al Real Madrid si el partido no va rodado, un gol tempranero y otro final que cambiaron de golpe el guion.

La seguridad defensiva que marca el caminar liguero madridista saltó por los aires a los siete minutos. Defensa escalonada y sin tensión. Ramos salió a por Aspas, que inventó un pase preciso. Varane, lento ante Smolov, que demostró que es matador. Definición ajustada a un palo y sorpresa en un Bernabéu que recordó de golpe copero ante la Real.

Menos valiente fue el Celta en su propuesta inicial. Ver a Aspas sacrificado tapando las subidas de Carvajal fue un sacrilegio. El Real Madrid se lanzó atropellado a por la remontada, le puso voluntad, pero no probó a Rubén Blanco en toda la primera parte. El guiño de Zidane a Marcelo esperando que sacase su cara ofensiva dejó subidas del brasileño y ansiedad.

Nunca había lanzado tantos centros al área el equipo de Zidane en una parte y aún menos tan improductivos. El Celta se encerró con su botín esperando enganchar alguna contra peligrosa. Pero en el Bernabéu 90 minutos son muy largos y quedaba la segunda parte. El Real Madrid, a su ímpetu, añadió velocidad en su posesión tras el descanso y no tardó en avisar de lo que estaba por llegar cuando Ramos marcó el empate, pero el colegiado lo anuló por posición antirreglamentaria.

A la remontada le sopló el viento a favor cuando los madridistas encontraron rápido el premio del gol. Marcelo, que fue más extremo que lateral, apuró la línea de fondo y su pase atrás encontró la llegada de Kroos, que colocó un disparo ajustado a un palo. No había noticias del Celta. Kroos buscaba el doblete, Valverde chutaba blando y Hazard provocaba el penalti que volteaba el partido.

Vio todo perdido Óscar García y agitó a su equipo. Fue valiente y encontró el premio cuando nadie lo esperaba. Metió a Denis Suárez y Santi Mina, los dos jugadores que crearon el tanto del empate. A cuatro minutos del final.