Eibar 1-0 Celta

El Eibar logra el triunfo de la total tranquilidad

Charles falló un penalti y sergi enrich castigó la poca ambición de un Celta en situación crítica

08.02.2020 | 19:53
El delantero del Eibar Sergi Enrich (i) celebra su gol ante el Celta durante el partido de la jornada 26 de la Liga Santander de fútbol disputado hoy en el estadio de Ipurúa de Eibar.

EIBAR: Dmitrovic; Peña, Ramis, Arbilla (Min. 73, Bigas), Cote; Orellana, Diop, Jordán (Min. 65, Escalante), Cucurella (Min. 80, Cardona); Enrich y Charles.

CELTA: Rubén Blanco; David Costas (Min. 88, Hjulsager), Araujo, Hoedt; Hugo Mallo, Yokuslu (Min. 65, Beltrán), Lobotka, Jensen (Min. 67, Muffal), Juncá; Brais, Maxi Gómez.

Gol: 1-0: Min. 86; Sergi Enrich.

Árbitro: Cuadra Fernández (comité madrileño).

Incidencias: Ipurua, 4.682 espectadores.

eibar - El Eibar logró una balsámica victoria ante el Celta en el tramo final del partido, después de que los locales fueran superiores a los vigueses durante todo el encuentro, en el que erraron un penalti y que ha supuesto una nueva agonía para el equipo de Cardoso.

Dmitrovic, que volvía al once, sacó el primer mano a mano a Brais, con lo que evitó así el primer tanto celeste a los cinco minutos. Poco tardó el Eibar en reaccionar, con un disparo de Cucurella que desvió Rubén Blanco, en un comienzo trepidante.

Los locales fueron poco a poco llevando el encuentro a su terreno, jugando en campo celeste, aunque dejando espacio atrás, con el peligro que ello conllevaba para las contras del Celta. Orellana obligó a intervenir de nuevo a Rubén Blanco, en un balón envenenado que el guardameta despejó a córner, y cuando el Eibar estaba con uno menos por lesión de Cucurella, el Celta tuvo una ocasión inmejorable que Maxi envió al travesaño salvando al Eibar de llegar al descanso con desventaja.

La segunda mitad arrancó con muchas imprecisiones. Charles dispuso de la mejor ocasión en el minuto 57 en un mano a mano, pero su remate se marchó fuera por muy poco. El colegiado tiró de VAR para señalar penalti sobre Orellana, una pena máxima que Charles envió por encima de la portería de Rubén Blanco, dejando helado a un Ipurua.

Faltaban 15 minutos para el final, el Celta se conformaban con el 0-0 , los locales asediaban con poco acierto y mucho corazón, hasta que Enrich logró empujar a la red una jugada espectacular de Cardona, castigando la cicatería de los gallegos. - Efe