Caminando cerca del techo

el lointek gernika concluye la mejor temporada de su historia en la que ha desafiado desde octubre sus propios límites y ha generado nuevas expectativas

09.02.2020 | 01:01
Las jugadoras del Gernika y varias integrantes de la cantera hacen una piña tras ser eliminadas ante el Valencia Basket.

El Lointek Gernika concluye la mejor temporada de su historia en la que ha desafiado sus propios límites

PERDER siempre deja una sensación amarga, sobre todo cuando se produce sin que exista posibilidad de enmienda, sin que aparezca esa revancha inmediata que el deporte siempre ofrece. En el caso del Lointek Gernika Bizkaia, su derrota ante el Valencia Basket en el tercer partido del play-off por el título puso fin a una temporada de enorme valor, pese a que no haya podido acabar, como se deseaba, con el pase a semifinales por primera vez en las cinco temporadas del club en la Liga DIA. El equipo de Mario López tuvo que salvar la eliminatoria previa de la Eurocup a principios de octubre, sin haber echado a andar la competición liguera, y a partir de ahí la exigencia siempre fue máxima para superar todos los obstáculos menos el último.

El Lointek Gernika fue colíder de la competición durante diez jornadas, igualado con el Perfumerías Avenida y el Girona. Antes de acabar 2018, y mostrando un juego muy atractivo, superó la fase de grupos de la Eurocup, otro hito histórico, y aseguró su segunda presencia en la Copa como cabeza de serie. El comienzo de 2019 dejó una inolvidable eliminatoria ante el Galatasaray, en la que solo tres puntos separaron a las gernikarras de los dieciseisavos de final. Pero justo después empezaron los problemas con la marcha, ya sabida, de Blake Dietrick y la posterior, inesperada, de Jazmon Gwathmey, que obligaron a realizar cambios en la plantilla que afectaron al estilo de juego y a retocar la mayoría de los automatismos cuando el grueso del equipo empezaba a acusar ya el desgaste físico y mental de una temporada en la que ocurrieron cosas como disputar cinco partidos en las primeras dos semanas, dos en días sucesivos en el inicio de enero y otros dos en menos de dos días, primero en Estambul y luego en Valencia.

Aún así, el Lointek Gernika logró superar los cuartos de final de la Copa tras derrotar al IDK Gipuzkoa, batir su récord de victoria en la fase regular tras llegar a las 18 y en la última jornada asegurar el factor cancha en el play-off, aunque al final haya sido más un castigo que un premio. Los dos últimos meses el equipo ha ido con el gancho, lo que se ha dejado sentir en sus números defensivos y en la irregularidad que ha mostrado en el último mes de la temporada. La eliminatoria ante el Valencia no ha sido una excepción y en el tercer partido todo se juntó para mal de forma irremediable.

Antes, el conjunto vizcaino había jugado 40 partidos oficiales, once más que las taronjas, en lo que ha sido un factor de desequilibrio claro. Al Lointek Gernika le queda la asignatura pendiente de superar una ronda de play-off, al que ha llegado en las tres ocasiones que lo ha disputado con el depósito en la reserva. La decepción y el disgusto pueden ser grandes, pero se pasarán porque conviene poner en su justo punto todo lo que está consiguiendo el club, con sus limitados recursos, desde que ascendió a la máxima categoría.

En estas cinco temporadas, solo tres equipos han estado siempre entre los seis primeros: el Gernika, el Perfumerías Avenida y el Girona. En el caso de las vizcainas, van a una media de 16 victorias por curso. En los dos últimos, han añadido, además, la Eurocup a su lista de tareas, sin que los resultados en la Liga DIA se hayan resentido. Imponerse esta exigencia competitiva obliga, a su vez, a armar plantillas más largas y de más calidad que no salen baratas, precisamente. En unos días, el club se pondrá a la tarea de pensar su próxima proyecto, pero ya va a tener una competencia mayor. El Valencia ha llegado a la élite para quedarse y para asaltar el duopolio de Salamanca y Girona e, incluso, el Cadi La Seu se está planteando dar un salto de calidad.

El Gernika KESB, lo lleva en su ADN, siempre es ambicioso, aunque como suele recordar su presidente Gerardo Candina, también debe ser sostenible y da la impresión de que el club y el equipo andan muy cerca de su techo, si no lo han tocado ya. Pedirle más es injusto porque para mejorar esta temporada habría que contar con más ingresos atípicos, que ya están llegando en las últimas fechas, y sobre todo con la complicidad de toda Bizkaia para poder multiplicar la capacidad de generar recursos. Al fin y al cabo, en otros sitios y otros deportes ya lo hacen.

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