copa gasteiz 2019

Sin puntos no hay gloria

El Lointek Gernika no pudo aguantar la intensidad física del Perfumerías Avenida y acabó desarbolado ante la propuesta salmantina

08.02.2020 | 19:46
Courtney Williams, negada ayer en el tiro, intenta anotar debajo del aro.

ACABÓ la primera parte y Courtney Williams se quedó sola en la cancha mientras sus compañeras y rivales estaban en el vestuario. Buscó anotar un lanzamiento de seis metros. Aquellos que el día anterior entraban con soltura y ayer se negaron a pasar por el aro. La estadounidense hizo cero de doce en los primeros veinte minutos, racha que alargaría significativamente en la segunda parte (0/17). Fue el reflejo perfecto del Lointek Gernika. Un querer y no poder constante. No jugaron mal las jugadoras gernikarras, crearon muchos tiros liberados, pero a la hora de sumar la pelota no pasó por el aro y eso es lo que cuenta en el baloncesto. Las sensaciones pueden ayudar, pero lo que alimenta son los puntos. Esa carencia en la anotación fue clave ante un Perfumerías Avenida en modo apisonadora. Las salmantinas no se guardaron nada y fueron variando su arsenal ofensivo para destrozar la defensa rival y acabar el encuentro con una victoria holgada.

El Gernika se encontró con un rival que jugaba a otra velocidad. Los sistemas vizcainos estuvieron bien ejecutados, pero les faltó esa vuelta de tuerca adicional para tener lanzamientos más cercanos y no verse abocados a jugadas de uno contra uno forzadas, donde el Perfumerías Avenida siempre fue superior gracias a su mayor físico. Eso, unido al mal porcentaje de tiro, complicó mucho las cosas a las gernikarras. Más teniendo en cuenta que en el otro lado del campo la situación era muy diferente. El Perfumerías Avenida circuló el balón con fluidez. Con la exgernikarra María Asurmendi y Silvia Domínguez como maestras de ceremonias, el bando salmantino no paró de encontrar buenos tiros y en las situaciones más comprometidas, el talento apareció como salvavidas.

No solo a la hora de circular el balón fue evidente el mayor ritmo del Perfumerías Avenida. El Gernika se encontró con un equipo que propuso un partido de alto desgaste físico. Las salmantinas apretaron en defensa al máximo, muchas veces al límite de lo legal. Cada bloqueo era respondido con un cambio agresivo y en las entradas a canasta numerosos brazos cerraban todos los caminos. Esta situación estuvo beneficiada por la permisividad arbitral vivida en la primera parte. Los dos equipos se fajaron en una dura batalla. Choque constante de físicos y en esa lucha ganó el más fuerte. El Perfumerías Avenida, con mucha más fortaleza en todas sus líneas, superó a las gernikarras en ese terreno también y no permitió ningún tiro sencillo.

Esa diferencia de ritmo y velocidad estuvo sustentada por una mayor profundidad de banquillo. El Perfumerías Avenida es un equipo de Euroliga y su plantilla está diseñada para ese fin. Once jugadoras de muchísima calidad, la mayoría de ellas internacionales, y capaces de mantener el listón de juego e intensidad muy alto en todo momento. Belén Arrojo y Cyesha Goree fueron las jugadoras menos utilizadas por Miguel Ángel Ortega en la tarde de ayer y las dos son habituales en las convocatorias de sus respectivos países. Arsenal ofensivo de muchos quilates que se permitió el lujo de repartir las responsabilidades y cubrir a las jugadoras menos acertadas. El Gernika no pudo contar con sus principales referencias anotadoras, en especial la de Williams, que se quedó sin poder anotar una canasta en juego en todo el partido; y el banquillo gernikarra no pudo cubrir esa falta de anotación.

El Gernika además no tuvo ningún momento de respiro. Con el partido resuelto, Ortega siguió apretando a sus pupilas e incluso abroncó a alguna de ellas cuando no se lanzó a por un balón dividido. La última jugada del encuentro ejemplificó el hambre salmantino. Itziar Ariztimuño realizó una entrada y Arrojo aguantó hasta el final para estirar sus enormes brazos y colocar un tapón a la base vizcaina. No hubo prisioneros. Intensidad hasta el último momento que desarboló al Gernika.