Goles, asistencias e intervenciones salvadoras, canastas imposibles, la ilusión de las primeras pedaladas, éxitos internacionales que trascienden fronteras o despedidas que encogen el alma. Los y las protagonistas de la velada de esta tarde han recibido en el Palacio Euskalduna una sonora ovación durante la ceremonia de los Deia Kirol Sariak. A punto de cumplir medio siglo, esta fue la edición número 48, los galardones han brindado por el excelso talento deportivo vizcaino demostrado a lo largo del 2025. Gestas al alcance de muy pocas personas que, sobre el escenario, han mostrado la humildad de los que no entienden de méritos pasados. Como maestros de ceremonias de “los pequeños Oscar del deporte”, José Manuel Monje y Cristina Zuñiga han puesto a prueba a los protagonistas. Antes, el director de DEIA, Iñaki González, ha querido destacar la “obsesión” del periódico desde hace medio siglo por “sentir el deporte y proyectar a los y las deportistas”. Forma parte de su ADN.

Si no hubiese sido futbolista, Dani Vivian, quizás, habría triunfado como judoca, donde despuntó antes de ser el jerarca de la defensa del Athletic. Otro líder dentro y fuera del campo es Óscar de Marcos, a quien se le echa de menos en La Catedral. Su trayectoria fue reconocida, aunque no ha podido estar presente al estar disfrutando de “una vida de jubilado con una agenda muy ocupada”. En clave rojiblanca, la precisión de Iñaki Williams y Álex Berenguer ha estado representada por dos leyendas como Andoni Goikoetxea y Manolo Delgado Meco. “El último pase no siempre lo tiene que dar un jugador de campo, acordaos de Iribar y su portentoso saque con la mano”, han matizado con buen criterio. Precisamente, Adriana Nanclares, concentrada con la selección, no ha podido enviar un mejor embajador: El Txopo. “Es una porteraza, la pena que no tenga un par de centímetros más”, ha bromeado. Las madres están a todo y la de Markel Fernández se ha encargado de recoger el premio de su hijo, al igual que la tía de Egoitz Bijueska, sufridora de las peripecias del joven prodigio del skate, que ha mandado un vídeo desde Sao Paulo ataviado con la camiseta de la Canarinha.

La pelota y la sokatira ganan por goleada en Laukiz. En el Gaztedi están acostumbrados a las medallas y en Nottingham volvieron a demostrar su compenetración, mientras que en el frontón brilla cada día más Enara Gaminde. En los despachos, la Federación Vasca de Pelota se encarga de mantener la estructura para seguir disfrutando de este deporte. En el agua reinó Zierbena y en las canchas los MVP fueron Melvin Pantzar –“si él está bien, el resto bien”, ha resumido su compañero Bassala Bagayoko– y Laura Westerik, plenamente integrada en Gernika. Los brillantes 18 años como profesional de Jonathan Castroviejo, gregario de lujo en los mejores equipos del mundo, y los 16 de Mikel Urrutikoetxea no han pasado por alto antes de que el pelotón del Miribilla Cycling Eskola invadiese el escenario. El Amorebieta y el Plentzia, centenarios, el Bilbaofem y el Athletic Genuine han dejado patente las raíces tan profundas del deporte en la sociedad. Las históricas temporadas de Arenas, Surne Bilbao Basket y Usoa Ostolaza han puesto el broche final a una noche mágica repleta de talento deportivo.