Caza de brujas en el PSG tras la gran derrota
El club defiende a Verratti y Matuidi, acusados de irse de farra dos días antes de una debacle presagiada en una charla entre varios jugadores
bilbao - Para la historia del fútbol queda en lugar destacadísimo la fantástica remontada del Barça. Pero con la misma simetría, solo que inversamente proporcional, se recordará que el Paris Saint-Germain, un equipo cuajado de estrellas cuyo multimillonario propietario, el jeque Nasser Al-Khelaifi, ha invertido unos 700 millones en fichajes desde 2011, también pasa a la historia por esta enorme humillación.
De momento, sobre el grupo de jugadores que fueron incapaces de defender en el Camp Nou lo que parecía un concluyente 4-0 conseguido en el Parque de los Príncipes, ha comenzado a desatarse una especie de caza de brujas, y ayer el club tuvo que salir al paso, con una encendida defensa, de dos de sus futbolistas, el italiano Marco Verratti y el francés Blaise Matuidi, señalados por L’Équipe de haber salido de juerga el lunes por la noche tras una fiesta privada, en la que estuvo presente la cantante Rihanna, organizada por una marca deportiva y celebrada en una discoteca parisina.
“Es un insulto a su profesionalismo y al del club. Una derrota (el contundente 6-1) no puede ser una disculpa para propagar los rumores más malintencionados. Es vergonzoso que medios como L’Équipe los difundan sin verificar sus informaciones. No tienen credibilidad”, relata el comunicado del club.
El representante de Verratti, Donato Di Campli, calificó de “totalmente falsa” la noticia y añadió que contemplan la opción de denunciar al prestigioso diario parisino. “La imagen de Verratti es sagrada y no permitimos que nadie la ensucie”, proclama Di Campli.
Ahora también se recuerda como premonitoria una conversación que pocos días antes del partido mantuvieron en el programa Supper Club de YouTubeBros Verratti, Matuidi, Julian Draxler y Thomas Meunier mientras se comían unas pizzas. Durante la charla, Verratti lanzó una pregunta tremenda: “Si perdemos por 5-1 pero pasamos, ¿estaríais contentos?” Meunier contesta: “A mí me jodería”. Matuidi añade: “Estaríamos contentos. Si me lo hubieran dicho antes del primer partido, estaría jodido, pero ahora no”.
Verratti zanja entonces: “¡Claro que estarías jodido!, la gente se mofaría de ti con un 5-1”. Pero fueron seis.
de Thiago Silva a Unai Emery Uno de los jugadores más emblemáticos del equipo es su capitán, el central brasileño Thiago Silva, que se perdió el encuentro de París por sanción y en el coliseo azulgrana estaba llamado a ser el gran valladar que frenaría el ímpetu del Barça. A Thiago Silva le achacan sobre todo su falta de jerarquía para liderar el PSG en partidos de envergadura. O en su defecto para impedir semejante sangría de goles.
Pero quien ha concitado las más aceradas críticas es Unai Emery, el entrenador del PSG, elevado a los altares cuando el 4-0 del partido de ida y lanzado a los infiernos tras la debacle del Camp Nou.
Sin embargo el diario L’Équipe le exonera en cierta forma transcribiendo las reflexiones que el técnico guipuzcoano transmitió a sus hombres antes y durante el partido.
Antes, Unai Emery huyó de todo tipo de triunfalismo y advirtió machaconamente a sus jugadores que si ellos habían ganado por 4-0 en París perfectamente podía ocurrir lo contrario en Barcelona. En la preparación del partido, ensayó un sistema defensivo en bloque y alejado de su portería al menos en 30 metros, y ocurrió todo lo contrario: se quedaron atrás.
En la charla previa al encuentro, Emery arengó a sus muchachos con estas palabras: “¡Mostrad que el partido de ida no fue una sorpresa. Podemos salir como el mejor equipo de Europa!”, les dijo, refiere L’Equipe.
Con el gol de Luis Suárez a los tres minutos, los jugadores del PSG entraron en pánico y los consejos del técnico vasco cayeron al vacío, presagio de una catástrofe antológica.