bilbao. Seis días después de la muerte de Iñaki Lejarreta en Iurreta, todavía con el mundo ciclista indignado ante la falta de respeto y la inseguridad con la que cualquier amante de la bicicleta debe convivir cada día, se repite un suceso similar al que el pasado domingo se llevó la vida del corredor de Berriz. Esta vez fue en Urduliz, en la Bi-634 que une dicha localidad con Sopelana. Un cicloturista de 39 años fue arrollado por un coche en una rotonda poco antes del mediodía y tuvo que ser transportado en helicóptero desde Urduliz hasta el Hospital de Cruces en Barakaldo, donde fue tratado de diversas heridas. La tragedia volvió a sobrevolar la carretera, algo que todo el colectivo ciclista quiere que no vuelva a repetirse. Para ello está convocada una marcha de protesta esta mañana. A las 10.00 horas, la explanada del museo Guggenheim será el punto de encuentro de miles de ciclistas de todas las edades y tipos. Encabezados por los organizadores de la manifestación, la Federación Vizcaina de Ciclismo, partirán por el puente de La Salve hasta Iurreta, concretamente has el mismo lugar en el que Iñaki Lejarreta perdió la vida. Allí se leerá un comunicado en el que piden a la clase política que actúe en diferentes áreas para hacer de Bizkaia un entorno menos amenazante para los ciclistas.
"Ser ciclista en Bizkaia es una actividad de riesgo", sentencia Agustín Ruiz. Por ello hoy repiten por enésima vez a las autoridades que actúen en tres áreas diferentes para proteger a los ciclistas. "En Educación hay que trabajar para llevar la cultura de la bicicleta a las aulas porque la bici es el vehículo del futuro", apunta el presidente de la Federación Vizcaina, "el fomento del uso de la bici tiene que ser una actividad prioritaria, no solo en vistas de competir, sino en vistas a su utilización para pasear, para trasladarte al trabajo, para ir a la escuela en bici... Es sano, es ecológico y barato. Tal y como está la economía hoy en día, la bicicleta tiene más sentido que nunca". En cuanto a las obras públicas, los ciclistas demandan que se les escuche antes de iniciarse la construcción de alguna nueva infraestructura: "Solo se piensa en dar más fluidez al tráfico, en que los coches y los camiones vayan más rápido. Eso para el ciclista es peor y más peligroso". Y, sobre todo, piden que se tomen medidas contra los conductores que no tienen en cuenta a los ciclistas: "Las fuerzas de seguridad deben controlar más las infracciones de tráfico, o estar más presentes en la carretera para controlar las infracciones y que se empiece a multar a quien no respeta el margen de metro y medio para adelantar a un ciclista. Eso se está infringiendo y debe tener una sanción".
educar a los conductores Agustín Ruiz incide en la necesidad de recordar a los conductores de coches y camiones cómo hay que convivir con los ciclistas. La Federación ya prepara un proyecto con las autoescuelas vascas para intentar recordar conceptos a tener en cuenta a la hora de adelantar a un ciclista: "Todavía hay conductores que piensan que a un ciclista no se le puede adelantar si hay línea continua. Sí se puede si las condiciones de seguridad y visibilidad se lo permiten". Tal y como se apreció en el accidente de ayer en Urduliz, otro aspecto conflictivo son las rotondas: "Cuando un grupo de ciclistas entra a una rotonda, se le considera como una unidad desde que entra el primero hasta que entra y pasa el último ciclista. Cuando pasa el primer ciclista, normalmente, el del coche intenta meterse en la rotonda y hay que esperar a que pase el último del grupo".
El desconocimiento hace que los conductores la tomen con los ciclistas, pero muchos no saben que a estos últimos les está permitido circular en paralelo. Es más, si lo hacen de dos en dos y en un grupo compacto, los corredores van más protegidos. Gontzal Gárate, de la Junta Directiva de la Federación, explica que muchas veces las circunstancias y las características de un tramo no les permiten circular en paralelo y se ven obligados a hacerlo en fila india: "Hay veces que vas en fila india y te pasan coches rozando y piensas que si hubieses ido en paralelo te habrían arrollado".
Carreteras sin arcenes, arcenes sucios e intransitables, conductores que no están pendientes de la integridad del ciclista... Bizkaia es terreno peligroso. Los ciclistas miran al extranjero en busca del paraíso para los pedales. Cultura, educación e infraestructuras se aúnan en Europa para facilitar la utilización de un medio de transporte que será clave en el futuro. "De los Pirineos para arriba, cualquier país es un ejemplo", asegura Agustín Ruiz, "aquí no somos el tercer mundo en este aspecto, pero casi". En países como Bélgica, Alemania u Holanda, "si tú tienes una ruta para ir en bici, la policía es muy estricta y te dice que ahí tienes tu carril y te mandan para allí. En Bizkaia no se ha tenido en cuenta eso cuando se han hecho variantes, carreteras nuevas, etc. Tras una nueva construcción han dejado olvidadas y abandonadas carreteras bastante bonitas o buenas. No solo debería estar prohibido para el ciclista ir por la carretera nueva, sino que obligatoriamente tendrían que ir por la vieja".
A la hora de abordar las peticiones de los ciclistas, las instituciones han reaccionado con diferentes proyectos para habilitar bidegorris. En algunos municipios, como Durango y Bilbao, empiezan a suponer una red integrada en el corazón de la localidad, lo que es un primer paso para vivir con la bicicleta, pero aún así los ciclistas siguen siendo vistos muchas veces como intrusos cuando son peatones o patinadores quienes invaden el carril reservado para ellos. De todos modos, desde el colectivo ciclista recuerdan que los bidegorris están diseñados para el paseo o para circular por ciudad, siempre a un máximo de 10 kilómetros por hora. Cubren una necesidad diferente, el ciclismo urbano, pero no sirven para satisfacer las necesidades y las demandas de los corredores en carretera, donde se ven obligados a convivir con vehículos más veloces y pesados que no siempre tienen en consideración su debilidad y fragilidad.
'Marra gorri' Mientras la Federación Vizcaina reclama a las autoridades que muevan ficha en diferentes áreas, desde la Erandioko Txirrindulari Elkartea se trabaja en otra iniciativa, en una propuesta que puede ayudar a las instituciones a acondicionar las carreteras con un presupuesto muy reducido. En Erandio proponen marra gorri, que consiste en pintar una línea roja a un metro y medio de la línea exterior de las carreteras para delimitar el espacio reservado para la circulación de las bicicletas. Se trata de "plasmar en la carretera lo que indica el código de circulación" y recordar a los conductores de una manera visual la distancia que debe respetar al adelantar a una bicicleta. La marra gorri sería una señal horizontal de obligado cumplimiento cuando circule un ciclista, pero solo resultaría una señal de advertencia cuando no haya bicicletas en la ruta, algo similar a lo que ocurre con los pasos de peatones.
Marra gorri, bidegorris, educación, concienciación, arcenes, sanciones y multas. Son peticiones que estarán hoy en boca de todos los ciclistas que asistan a la manifestación. Esta vez ha sido la muerte de Iñaki Lejarreta la que ha reactivado las protestas, pero todo esto viene de largo. Llueve sobre mojado. "Se lleva reclamando estas cosas desde muchos años atrás, pero no se nos atiende", se lamenta Agustín Ruiz, "se nos escucha ahora porque ha muerto un ciclista conocido y después de la manifestación se olvidan las cosas. ¿Se tiene que morir un ciclista cada semana para que hagan algo?".