El cielo para Rabottini
El corredor italiano logra su primera victoria en el Giro por delante de Purito El líder del Katusha recupera la 'maglia' rosa tras atacar en la última ascensión
bilbao. Escapado de las garras del pelotón desde el kilómetro 20 de la etapa, en un día de perros, también de luto como consecuencia del terremoto registrado en el norte del país transalpino, por donde está transcurriendo el giro en las últimas jornadas, Matteo Rabottini alcanzó el cielo. Un cielo gris, encapotado, nublado, que lloraba por la tragedia. El corredor italiano regaló a sus paisanos una pequeña sonrisa, la mayor de toda su carrera, al lograr su primer triunfo en el Giro. En ese presente también participó Joaquim Rodríguez, que no le disputó la etapa al corredor del Farnese. Su objetivo era otro, recuperar la maglia rosa.
La segunda etapa alpina del Giro, 169 kilómetros bajo la lluvia y el frío, se decidió, de nuevo, tras una larga fuga. En el pelotón los protagonistas volvieron a ser los mismos, Liquigas, y en menor medida Astana. Pero Basso no está, se le espera, pero de momento no está cumpliendo con las expectativas generadas. Volvió a desgastarse a fondo su equipo, pero el italiano, timorato, se dejó llevar, no atacó. Cedió la responsabilidad Basso en la última ascensión. Purito aceptó el reto y dinamitó la carrera. Encontró el premio deseado el catalán, en un esfuerzo de dos kilómetros en el que sacó de punto al resto de favoritos hasta llegar a rueda de Rabottini, con quien recorrió los últimos 400 metros, casi de la mano.
Hasta el ataque de Joaquim Rodríguez, de entre los favoritos solo se movió Michele Scarponi, en un vago intento por dejar atrás a sus rivales. El corredor del Lampre, sin embargo, tenía sus motivos para no atacar, pues entre Rabottini -cabeza de carrera- y el grupo de favoritos se encontraba Damiano Cunego. Con él, Amets Txurruka y Andrey Amador, entre otros. El italiano, huérfano de victorias en el Giro desde 2004, se lanzó a tumba abierta en busca de su compatriota en el penúltimo puerto, en San Pietro, donde Pedro Horrillo volvió a nacer tras sufrir una grave caída en la corsa de 2009. Su intento fue baldío. Después, en la última ascensión, las fuerzas no le acompañaron y cedió con respecto a Txurruka Pirazzi y Losada.
caída de rabottini El descenso de San Pietro, peligroso, estrecho provocó la caída de Matteo Rabottini, líder en solitario, que perdió el control de la bicicleta en una cerrada curva a izquierdas. No tuvo consecuencias para el italiano, que volvió a subirse a la bici y no se bajó de ella hasta el podio. Su ventaja era tal, que solo vio peligrar el triunfo tras el ataque de Purito. Al catalán no le siguió nadie, que tuvo vía libre para volver a enfundarse la maglia rosa.
Mikel Nieve y Beñat Intxausti, por su parte, aguantaron con los mejores hasta los metros finales de la etapa, en los que cedieron unos pocos segundos. El de Euskaltel-Euskadi ha subido varios peldaños en la general y se ha situado en el puesto 18. Intxausti continúa siendo el mejor vasco y mantiene la séptima posición.