Wiggins muestra sus credenciales
El británico se hace con la general tras exhibirse en la cronoescalada de Col d'Eze
bilbao. El año 2012, el mismo en el que los Juegos Olímpicos se disputarán en Londres, ha comenzado ya a destapar la figura de Bradley Wiggins, que tiene la contrarreloj individual de los JJ.OO. como el principal objetivo de la temporada. El británico, uno de los favoritos para hacerse con el oro en dicha prueba ya ha comenzado a demostrar su valía en el presente curso y ayer se hizo con la clasificación final de la París-Niza, prueba ganada por segunda vez por un ciclista británico. El triunfo hace que el corredor del Sky muestre aún más si cabe, sus credenciales para entrar en todas las quinielas para hacerse con la victoria en los Juegos Olímpicos.
Más allá de éxito, de haber logrado la victoria en una carrera del prestigio de la francesa, lo que más ha impresionado de Wiggins es su estado de forma y, especialmente, su exhibición de ayer en la cronoescalada final disputada entre Niza y Col d'Eze. Después de volar bajo la lluvia en Chevreuse, en la primera etapa, en la que solo pudo ser segundo por detrás de Gustav Larsson, el británico marcó el mejor tiempo histórico en la ascensión al Col d'Èze de 9,6 kilómetros, cuando todo hacía indicar que el triunfo en la última etapa iba a ir a parar a manos del holandés Lieuwe Westra.
El ciclista londinense estaba cediendo dos segundos respecto a Westra a mitad de etapa, pero su esfuerzo en el tramo final le permitió enjugar la desventaja y acabar con otros dos segundos más de margen sobre su rival holandés.
El triple campeón olímpico en pista, tardó 19:12 minutos en cubrir la etapa y se impuso con dos segundos de margen sobre Westra, el segundo clasificado. El podio de la jornada lo completó el francés Jean-Christophe Peraud (Ag2R), tercero a 33 segundos.
Bradley Wiggins, que se enfundó el maillot amarillo en la segunda jornada, lo mantuvo a lo largo de todas las etapas, defendiéndolo de manera heroica en las exigentes rampas de Mende, donde aguantó las acometidas de un correoso Alejandro Valverde. El corredor murciano, que se impuso en la tercera etapa al sprint, finalizó la París-Niza en tercera posición, a 1:10 del ciclista británico. Segundo fue el holandés Lieuwe Westra a solo 8 segundos de Wiggins y que también logró un triunfo de etapa.