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Laudio, la primera en caer

La única carrera profesional alavesa desaparece del calendario después de 62 edicionesEl ciclismovasco se sumerge en una semana dramática durante la que se decide el futuro de la Vuelta al País Vasco

Laudio, la primera en caerZigor Alkorta

bilbao. Fundado en 1949, el Gran Premio de Laudio, única prueba profesional alavesa del calendario, solo había sufrido una cancelación en toda su historia, la de 1983. Fue el año de las inundaciones. La temporada siguiente salió a flote. Así hasta esta en la que vuelve a tener el agua al cuello. La carrera se ahoga en números, todos tan negativos que los organizadores han decidido suspenderla. Es la primera cita vasca, quizás no la última, que desaparece del calendario de 2012 para hacer compañía en el mausoleo de las pruebas perdidas a la Subida a Urkiola o a la Bira aficionada, sentenciadas en 2010.

El Gran Premio de Laudio se tambaleaba desde que la pasada edición resultara deficitaria, una losa inasumible para una organización, la Sociedad Ciclista Llodiana, sin ánimo de lucro y la obligación moral y fundacional de proteger sus escuelas. Desde entonces, todo ha ido a peor. La mayoría de sus patrocinadores, tanto públicos como privados, han racionado su aportación hasta hacer totalmente inviable su celebración. El Gobierno vasco, por ejemplo, redujo su apoyo en un 85%, de 6.000 a 800 euros; la Diputación de Araba prometió primero, a mediados de enero, que no haría ningún recorte, pero luego se retractó y dijo que se comprometía a pagar el 75% de esa cantidad y dejaba el 25% restante pendiente de la recaudación del ente foral del presente ejercicio; el Ayuntamiento solo recortó un 10%.

A la desbandada pública se sumó la privada. Caja Vital, el principal soporte de la carrera que en 2011 ya había bajado su aportación un 40%, decidió no invertir nada, ni un euro. Desmoralizados, sin una pizca de la ilusión que es el motor de todas las cosas, los organizadores decidieron entonces acabar con la agonía.

Semana dramática La suspensión del Gran Premio de Laudio sumerge al ciclismo vasco en una semana dramática durante la que se decide el futuro de la Vuelta al País Vasco y, con él, el de la Clásica de Donostia. La cúpula de Organizaciones Ciclistas Euskadi se reunió ayer en la capital guipuzcoana y acordó un plazo que expira este fin de semana para que la situación se corrija. En un escenario inquietante, los organizadores solo contemplan dos opciones: o consiguen los 150.000 euros que les faltan para completar el presupuesto o suspenden la carrera. No se baraja ninguna medida intermedia como la reducción de etapas para ajustarse a las circunstancias ni se aceptan iniciativas populares como la que toma fuerza entre los aficionados vascos, dispuestos a aportar un euro cada uno para reunir la cantidad que ahora separa a la ronda vasca de su celebración. Jaime Ugarte defiende que la carrera se debe celebrar en las condiciones en las que fue ideada y no admite ninguna mutilación o parche que la desvirtúe.

Tampoco están dispuestos los organizadores -"agotados, desanimados, sin ilusión y sin fuerzas"- a prolongar el cruce de declaraciones con el Gobierno vasco, una disputa que orbita en torno a un convenio firmado en 2009 para que el Ejecutivo de Gasteiz patrocinara el Gran Premio de la carrera. El precio era de 360.000 euros. Las partes no sintonizan a la hora de definir la duración del acuerdo, que reflejaba tres años de vínculo -2009, 2010 y 2011- cumplidos escrupulosamente por Lakua a través de la Viceconsejería de Política Lingüística, y uno más bajo una fórmula jurídica que lo hacía "opcional". A ese último año renunció el Gobierno vasco tras exponer que la crisis económica le obligaba a emplear ese dinero en su ámbito de actuación, el euskera. Pese a ello, en la reunión que mantuvieron ambas partes en mayo de 2011, Lurdes Auzmendi, viceconsejera de Política Lingüística, se comprometía a implicarse "directamente" -ella y Patxi Mutiloa- en la búsqueda de un nuevo patrocinador que cubriese su vacío -las palabras de Auzmendi vienen recogidas en el documento inferior-. Ese es el compromiso al que alude continuamente Jaime Ugarte y que cree incompleto con los 200.000 euros que la ronda vasca recibirá desde el Gobierno vasco, un 60% de los 360.000 de los tres años anteriores.

Urgell se suma Tampoco cree Ugarte que el Ejecutivo vasco se haya esforzado por buscar un patrocinador que le sustituyese durante el último año ni que durante el mandato socialista se haya trabajado por asegurar el futuro de una carrera de incalculable arraigo popular en Euskadi. Sobre ese aspecto habló ayer Blanca Urgell, consejera de Cultura, tras el Consejo de Gobierno, recordando que Patxi Mutiloa, director de Deportes, "acercó" un "socio estratégico que podría haber entrado a formar parte de la organización y financiación de la prueba". Ese socio, como ya adelantó ayer este periódico, era Unipublic, organizador de la Vuelta cuyo mayor accionista es, a su vez, ASO, gestor, entre otras carreras, del Tour. No lo dijo Urgell, pero el grupo de Ugarte decidió renunciar a esa operación porque entendía que se trataba de regalar la carrera.

En Castilla y León, en cambio, la Diputación anunció ayer que se hará cargó de los poco más de 30.000 euros que le faltan a su vuelta para completar el presupuesto en caso de que sus organizadores no consigan un patrocinador, con lo que la carrera se disputará, según lo previsto, a partir del 13 de abril.